Año 2015. La conmoción fue total. Nadie podía creer el nivel de crueldad. El cuerpo de Silvia García (40) había sido encontrado en una cámara frigorífica de la verdulería donde trabajaba, degollada y con una bolsa cubriendo su cabeza, luego de permanecer un día desaparecido.
De inmediato Policía, por orden del Fiscal Darío Giagnorio, detuvo a Ramón Ovejero, propietario del comercio y empleador de García, y a su esposa, Mariel Zamora.
La crónica de aquellos días da cuenta que Ovejero y Zamora habían participado de la búsqueda de García junto al ex esposo de la víctima, incluso cerraron el comercio "en solidaridad" con la familia. Las cámaras de seguridad de la zona permitieron establecer que García ingresó, pero nunca salió del comercio en el que trabajaba, en la esquina de San Martín y Sarmiento de la ciudad de Ramallo.
Los resultados de las pericias realizadas por los forenses determinaron que García murió por asfixia (debido al profundo corte que sufrió en la carótida) y que la herida, por el sentido del corte, la provocó una persona con su mano "izquierda", lo que reduce los caminos al homicida: Zamora es zurda.
Por su parte, la justicia apunta a Ovejero por encubrir el crimen, ya que habría colaborado en el ocultamiento del cuerpo y la posterior limpieza dentro del local comercial, ya que no se encontraron rastros de sangre.
En la semana Reporte Semanal de Ramallo dialogó Viviana García, hermana de Silvia. En apenas unas horas, el próximo lunes se realizará el juicio por jurados en la ciudad de San Nicolás.