El primer discurso de Gustavo Perie como Intendente del partido de Ramallo giró sobre varios ejes: el primero la situación económica al punto que en un tramo de su alocución reconoció que se equivocó en firmar el 10 de diciembre el traspaso del gobierno con la documentación que le dejaba el Intendente saliente Mauro Poletti; el segundo la decisión de no continuar con los contratos laborales y por otro lado las “irregularidades” contractuales hacia los trabajadores; tercero el mal estado de las obras de pavimento realizadas por el gobierno anterior; cuarto confirmar que no va a realizar grandes obras durante el 2020; quinto, resaltó que hoy por hoy los municipales cobran sus sueldos por las gestiones “que yo realice a fin de año para conseguir dinero de la provincia de Buenos Aires, sino no había plata para pagar los sueldos”; sexto la remodelación del Paseo “Néstor Kirchner” o de los Olivos en la ciudad de Ramallo con el Fondo de infraestructura municipal; séptimo, la creación de un área de género y discapacidad; octavo, el conflicto con Ternium quien aporta todos los meses el 80 por ciento de los recursos del presupuesto municipal; noveno terminar la escuela secundaria seis de la ciudad de Ramallo y decimo, “acá este Intendente atiende a todos los vecinos, pueden venir que yo los voy a atender y voy a caminar la calle, no me voy a esconder detrás de un despacho” apuntó dejando en claro que quiere a todos hablando con los vecinos y dando la cara frente a los problemas del día a día.