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23 de febrero de 2026

“Llegaron disfrazados de policías y nos dieron vuelta la casa”

Cuatro delincuentes armados irrumpieron en un campo del límite entre Pergamino y Ramallo, en La Violeta, maniataron a una familia, golpearon al encargado y escaparon con una camioneta. Productores denuncian falta de prevención y reclaman más seguridad en la zona rural.

La inseguridad rural volvió a golpear con violencia en el norte bonaerense. El viernes a las 23.30, cuatro hombres vestidos como policías ingresaron a un establecimiento ubicado en el límite entre los partidos de Pergamino y Ramallo, redujeron al encargado y su familia, revolvieron la vivienda del propietario y escaparon con una camioneta.

“Golpearon la ventana, dijeron que era un allanamiento y patearon la puerta”, relató el dueño del campo, Guillermo Crescimbeni, en diálogo con Radio Ramallo. Según su testimonio, los asaltantes actuaron con una logística que hace presumir inteligencia previa: portaban uniformes, esposas y armas, y conocían detalles del movimiento del lugar.

El encargado, José, se encontraba descansando con su esposa y sus dos hijas cuando los delincuentes irrumpieron. “Uno se quedó con la mujer y las dos nenas, las ataron. A José le pusieron esposas y lo llevaron a mi casa”, contó Crescimbeni. Durante el asalto, el trabajador recibió un culatazo en el pómulo. “Físicamente está bien, pero el susto y el momento que vivieron no se lo saca nadie”, agregó el propietario.

Mientras tres de los asaltantes revolvían la vivienda principal en busca de dinero en efectivo, el cuarto permanecía custodiando a la familia. “El desorden que me dejaron es digno de un allanamiento. No quedó un papel en su lugar”, describió. Los ladrones finalmente cargaron distintos elementos en una camioneta del establecimiento y huyeron.

De acuerdo con lo reconstruido por las víctimas, los delincuentes habrían llegado a pie y luego escapado en el vehículo sustraído. “Sabían que yo no estaba, sabían los colores de mis otras camionetas y dónde estaban las cámaras. Hay un trabajo de inteligencia importante”, afirmó Crescimbeni.

Tras el hecho, José logró escapar por una salida secundaria y radicó la denuncia en la comisaría de Pérez Millán. Intervino Policía Científica y se realizaron peritajes en el lugar. Sin embargo, hasta el momento no hubo novedades sobre el paradero de los responsables ni del rodado robado.

El episodio se suma a otros hechos recientes en la región. Días atrás, en un campo sobre la Ruta 51, delincuentes sustrajeron un Volkswagen Gol tras reducir a una mujer. También se reportaron asaltos con modalidades similares en establecimientos cercanos. “En ningún caso nunca pasa nada, nunca encuentran a nadie. Es una impotencia enorme”, expresó Crescimbeni.

La preocupación crece entre los productores y trabajadores rurales. Raúl Fleita, encargado en la zona de La Violeta, confirmó que solicitaron mayor presencia policial y reuniones con autoridades del Ministerio de Seguridad bonaerense. “Los hechos son cada vez más graves. Hay que trabajar en la prevención antes de que pasen las cosas”, sostuvo.

Fleita propuso reforzar controles en caminos rurales y sumar cámaras en cruces estratégicos. “Después que pasan los hechos pueden venir cinco móviles, pero el mal momento ya lo viviste”, remarcó.

El clima en la región es de alerta. “Estamos en una zona caliente”, definió el trabajador rural, quien reconoció que la falta de resultados en investigaciones anteriores profundiza la desconfianza. “De cuatro o cinco robos que tuvimos, todavía no hubo respuestas”, señaló.

Mientras avanza la investigación en el ámbito judicial de Pergamino, las familias afectadas intentan recuperar la tranquilidad. “Esperemos que esta sea la excepción y puedan encontrar a los autores”, concluyó Crescimbeni.

En el campo, donde históricamente predominaba la sensación de seguridad, la violencia con modalidad de “falsos policías” dejó una marca difícil de borrar. Productores y vecinos insisten en que la clave está en anticiparse al delito antes de que vuelva a golpear.

     

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