La recta final de la campaña de granos gruesos en el norte bonaerense quedó atravesada por un factor tan esperado como inoportuno: la lluvia. Tras semanas de déficit hídrico en momentos clave, las precipitaciones llegaron con fuerza justo cuando las cosechadoras comenzaban a avanzar sobre los lotes. En ese contexto, el productor agropecuario Walter Sangregorio, desde la zona de La Violeta y ruta 51, trazó un panorama marcado por la incertidumbre climática, rindes dispares y un ánimo que, pese a todo, se mantiene firme.