Este jueves Norma Angela De María de Bolobanich de 77 años dialogó con la Radio Ramallo, relató el angustiante momento que le tocó vivir junto a su esposo Bolobanich, jubilado, de 80 años, con ellos estaba su hijo en otro cuarto Héctor Miguel, de 31 años en la localidad de Pérez Millán.

“Fue una pesadilla, estábamos durmiendo y nos despertaron de golpe con tres linternas alumbrándonos en la cama. La verdad que no se lo deseo a nadie” dijo al tiempo que agregó “nos pedían la plata, dólares, la caja fuerte, todo sucedió alrededor de las tres de la mañana. Yo me levanté a las dos de la mañana y  ellos después comentaban que habían visto luz en el baño evidentemente ellos estaban dando vueltas por ahí”.

“Los delincuentes se movían con el rostro tapado y con guantes, primero ingresaron por la ventana de mi hijo. Entraron por una ventana corrediza de la que corrieron con un punzón, se ve que corrieron la ventana así, entraron por un lote, y amenazaron a mi hijo con un revólver, lo hicieron arrodillar y pensaba mi hijo  acá me llegó la hora” relató.

 “Después vinieron a nuestra habitación, forzaron también una ventana. Eran tres pero supuestamente eran cinco. Se llevaron el auto pero antes le cambiaron la goma, en realidad fue mi hijo quien les cambio la goma porque no la sabían cambiar. No sabían cómo sacar unos plásticos, también comieron, tomaron Terma, se comieron una banana, comieron todo lo que quisieron. Y tuvieron tiempo hasta para cambiar la goma del auto” manifestó acerca de la impunidad con la que actuaron los delincuentes.

“A nosotros nos ataron, nos maniataron en una pieza, a mi hijo le maniataron las piernas, los brazos y lo encerraron. Después de un rato se pudo zafar y logro salir a la calle. Así se fue a la casa de un vecino y pidió ayuda” indicó.

“Los delincuentes se ve que sabían por donde entrar y como era todo. Entraron derecho a la habitación de mi hijo, del auto no se supo más nada, con la lluvia la única salida que tenían era la ruta 51. Los delincuentes hablaban bien poco, y lo único que nos decían era donde está la plata y donde está la caja fuerte. Nos vaciaron todos los cajones, todos los placares y nos pedían donde está la plata. Uno ahora no sabe que pensar, cuando uno lo ve por televisión dice uy pobre, pero esto no se puede explicar con palabras” detalló.

Compartir

Comentarios