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26 de Octubre de 2026
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26 de octubre de 2026
El titular de la consultora Circuitos analizó el impacto político de la elección en Brasil y el triunfo de Lula, las similitudes entre el bolsonarismo y el mileísmo y los desafíos de la oposición argentina. Además, advirtió que las dificultades económicas comienzan a erosionar el respaldo al Presidente y consideró que Sergio Massa podría representar un perfil político con capacidad para administrar conflictos y construir acuerdos.
La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil abrió un nuevo escenario político en la región y volvió a poner en discusión los alineamientos ideológicos, el futuro de las derechas latinoamericanas y las posibles repercusiones en la Argentina. En ese contexto, el analista político Pablo Romá, titular de la consultora Circuitos, dialogó con la Radio Ramallo y trazó un panorama sobre las consecuencias de la elección brasileña y los desafíos que enfrenta el gobierno de Javier Milei.
Para Romá, se trató de una elección de fuerte trascendencia internacional, en la que no solo estaba en juego el rumbo de Brasil, sino también el equilibrio político regional. “Se jugaba mucho en la elección de Brasil, no solo para Brasil, sino también para la región y creo que para la Argentina”, sostuvo.
El consultor destacó que el resultado estuvo atravesado por una intensa movilización electoral, especialmente de sectores que no habían participado en la primera vuelta. Según su análisis, esa dinámica fue determinante para explicar el desenlace y la capacidad de Lula de ampliar su base de apoyo.
Al mismo tiempo, advirtió sobre las tensiones que caracterizan a los procesos electorales recientes, en particular las denuncias de fraude que aparecen en determinados sectores políticos. En ese sentido, consideró que una diferencia de cuatro millones de votos constituye un dato difícil de compatibilizar con ese tipo de cuestionamientos.
Uno de los ejes de la entrevista fue la manera en que la dirigencia argentina interpretó el triunfo de Lula. Referentes de distintos espacios políticos expresaron públicamente sus posiciones frente al resultado, lo que llevó a discutir quiénes pueden capitalizar el escenario brasileño y qué similitudes existen entre los procesos políticos de ambos países.
Romá planteó que, aunque el bolsonarismo y el mileísmo no son fenómenos idénticos, comparten algunos rasgos vinculados con sus posicionamientos internacionales y con la representación de determinados sectores del poder económico.
“Me parece que hay como una línea, sobre todo por el alineamiento con Estados Unidos y esta idea de lo que representan estos nuevos fenómenos”, explicó.
En su interpretación, detrás de estas expresiones políticas existe una disputa sobre cómo se distribuye el poder en la sociedad y qué lugar ocupan los distintos sectores sociales. El analista sostuvo que una de las características de las nuevas derechas es la pretensión de que los sectores con mayor concentración de poder económico definan el rumbo y que el resto de la sociedad acepte esa situación.
Sin embargo, también marcó diferencias entre los espacios políticos argentinos y brasileños y advirtió que los posicionamientos frente a Lula deben analizarse en función de las particularidades de cada país.
Al trasladar el análisis al escenario nacional, Romá consideró que la Argentina necesita dirigentes con capacidad para construir acuerdos y administrar las tensiones sociales y políticas.
Consultado sobre las similitudes entre Lula y los principales referentes del peronismo, coincidió en que Sergio Massa podría reunir algunas de esas características, particularmente por su capacidad de interlocución con distintos sectores.
“Creo que hoy la Argentina, y creo que igual que Brasil, necesita alguna figura que tenga peso político, que pueda administrar las tensiones, que pueda administrar los conflictos, que pueda sentarse a negociar con distintos sectores”, afirmó.
Para el titular de Circuitos, esa capacidad de negociación será central en la construcción de una alternativa política hacia adelante. No se trata solamente de representar a un sector ideológico, sino de generar consensos en una sociedad atravesada por conflictos económicos y sociales.
Romá también se refirió a Cristina Fernández de Kirchner y reconoció que conserva capacidad de adhesión política. No obstante, señaló que su situación judicial constituye una limitación para evaluar sus posibilidades futuras.
De este modo, el analista puso el foco en una de las discusiones centrales de la oposición: cómo construir un liderazgo con volumen político, capacidad de gestión y posibilidades de reunir apoyos más allá de los núcleos partidarios tradicionales.
Otro tramo de la conversación estuvo dedicado al estilo político del Presidente y a sus enfrentamientos con periodistas y distintos sectores de la opinión pública.
Frente a la posibilidad de que esa confrontación forme parte de una estrategia deliberada, Romá manifestó sus reparos. “Yo creo que lo que dice Milei no forma parte de una estrategia”, señaló.
A su entender, el mandatario cruza límites que pueden afectar la convivencia democrática y muestra dificultades para aceptar las críticas. El consultor sostuvo que esa conducta debe analizarse también en relación con la investidura presidencial y la responsabilidad que implica ejercer el Poder Ejecutivo.
“Me parece que a Milei eso mucho no le importa”, afirmó, al referirse a las consecuencias que pueden tener sus expresiones sobre la convivencia democrática.
Sin embargo, para Romá el principal condicionante del Gobierno no pasa únicamente por su relación con los medios o por sus enfrentamientos políticos, sino por la situación económica cotidiana.
El analista consideró que, cuando los resultados económicos no acompañan las expectativas de la sociedad, las tensiones políticas adquieren otra dimensión. En ese contexto, señaló que las dificultades para sostener los ingresos y afrontar los gastos cotidianos pueden modificar la mirada de sectores que hasta ahora respaldaban al oficialismo.
“En la medida que los resultados económicos no lo acompañan, bueno, genera también estas tensiones, estas disputas”, explicó.
En el tramo final de la entrevista, Romá insistió en que el escenario actual muestra señales de desgaste para el Presidente. Como parte de su análisis, mencionó los cuestionamientos que enfrenta el Gobierno y las dificultades para convertir sus posicionamientos políticos en resultados que mejoren la percepción social.
“Creo que a Milei no lo veo muy sólido, lo veo más bien errático”, resumió.
Para el consultor, las dificultades económicas están comenzando a pesar incluso entre sectores que priorizan las definiciones políticas por encima de otras consideraciones. En ese sentido, advirtió que el deterioro de las condiciones cotidianas puede reducir el margen de tolerancia hacia el oficialismo.
“La económica hoy está haciendo retroceder a muchísima gente”, sostuvo, al explicar por qué considera que el Gobierno está encontrando límites en su relación con la sociedad.
El triunfo de Lula en Brasil, desde esta perspectiva, excede el resultado de una elección presidencial. Para Romá, también funciona como una referencia para observar las disputas políticas de la región, los alineamientos internacionales y la búsqueda de liderazgos capaces de administrar conflictos.
En la Argentina, el desafío será determinar si la oposición logra transformar ese escenario en una alternativa con capacidad de construir acuerdos y responder a las demandas sociales. Mientras tanto, el Gobierno de Milei deberá enfrentar una prueba decisiva: sostener su respaldo político en un contexto en el que la economía cotidiana comienza a ocupar un lugar cada vez más determinante en el humor social.