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26 de Octubre de 2026
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26 de octubre de 2026
El politólogo Tomás Martínez Jorfen, docente e investigador de la Universidad de Buenos Aires (UBA), analizó en Radio Ramallo el impacto de la elección brasileña en el gobierno de Javier Milei, las diferencias entre los modelos agroexportadores y la crisis del financiamiento universitario. “Brasil tiene mucho para enseñarnos y muy cerca”, sostuvo.
La elección en Brasil no se agota en sus fronteras. Por el peso económico, político y electoral del país, sus resultados repercuten en toda América Latina y abren interrogantes sobre el rumbo de las relaciones regionales, el vínculo con Estados Unidos y las estrategias de los gobiernos sudamericanos. Así lo planteó Tomás Martínez Jorfen, politólogo graduado de la Universidad de Buenos Aires (UBA), docente e investigador de esa institución, durante una entrevista con la Radio Ramallo.
En una extensa conversación en "Tres Puntos", el especialista analizó las claves de la elección brasileña, el impacto para el presidente argentino Javier Milei, las perspectivas de la oposición peronista, las diferencias entre las economías de ambos países y la crisis que atraviesan las universidades públicas argentinas.
Para Martínez Jorfen, el resultado electoral representa un punto de inflexión en el escenario regional. También constituye una oportunidad para revisar la relación entre Argentina y Brasil, dos economías estrechamente vinculadas por el comercio, la producción y los intercambios estratégicos.
El politólogo dimensionó la importancia de los comicios a partir del peso de Brasil en el escenario internacional. Recordó la magnitud de su electorado y su condición de una de las principales economías del mundo, factores que convierten cada elección presidencial brasileña en un acontecimiento de alcance continental.
Entre las claves del resultado, destacó la capacidad de movilización electoral y los cambios en la estrategia de comunicación de la campaña de Luiz Inácio Lula da Silva. Según explicó, la campaña logró acercarse de manera más directa a los votantes, con mensajes centrados en problemas cotidianos, como el endeudamiento de las familias, y una fuerte utilización de herramientas digitales.
“La palabra clave para entender este cambio rotundo y significativo es movilización”, sostuvo.
Para el entrevistado, la campaña consiguió ampliar su base de apoyo y captar una porción importante de los votos disponibles para la segunda vuelta. En contrapartida, consideró que el espacio de Bolsonaro tuvo dificultades para capitalizar el descontento de determinados sectores del electorado.
Más allá de las estrategias electorales, Martínez Jorfen puso el acento en las implicancias institucionales de la votación y en la importancia de reconocer los resultados dentro de un sistema democrático competitivo.
Uno de los tramos centrales de la entrevista estuvo dedicado a las consecuencias políticas para la Argentina. El analista consideró que el resultado brasileño representa un revés para Javier Milei, que había manifestado su respaldo al espacio de Bolsonaro y buscado consolidar vínculos con dirigentes de derecha de otros países.
“Es el revés más fuerte porque, de América del Sur, Brasil es el país de la mayor magnitud electoral y va a seguir teniendo un presidente de izquierda”, señaló.
Sin embargo, aclaró que la situación también puede ofrecerle al mandatario argentino una oportunidad para reafirmar su propio liderazgo dentro de la derecha regional. Según su interpretación, la dimensión económica y política de Brasil habría convertido a un eventual gobierno de Bolsonaro en un actor de mayor peso en el vínculo sudamericano con Estados Unidos.
El politólogo también destacó que distintos dirigentes de derecha de la región reconocieron el resultado electoral brasileño y felicitaron a Lula. A su entender, esas reacciones muestran que los espacios políticos latinoamericanos no necesariamente subordinan sus decisiones a las posiciones de Washington.
En ese contexto, consideró que la relación entre los gobiernos de la región deberá sostenerse sobre canales de diálogo que permitan superar las diferencias ideológicas.
“Esta elección fue histórica y va a marcar nuevamente el rumbo de otro tipo de liderazgo en la región”, afirmó.
Consultado sobre quién podría representar en la Argentina un espacio político cercano a la experiencia de Lula, Martínez Jorfen advirtió que el peronismo todavía no logró consolidar una figura que reúna los apoyos necesarios para encarar una candidatura presidencial.
En la conversación surgieron los nombres de Cristina Fernández de Kirchner, Axel Kicillof, Sergio Massa y el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, como parte del análisis sobre las posibles referencias del espacio.
“Hoy todos van a querer subirse a través de sus declaraciones, buscar ser ese intermediario, buscar ser esa voz de centroizquierda en la región”, sostuvo.
El especialista consideró que las distintas corrientes del peronismo todavía deben resolver sus diferencias internas y construir una referencia común. En ese escenario, señaló que los contactos con Brasil continuarán abiertos, independientemente de quién logre posicionarse como principal figura del espacio opositor argentino.
También mencionó la presencia de una delegación del Frente Renovador en el comando de campaña del Partido de los Trabajadores, un gesto que interpretó como una señal de continuidad en los vínculos políticos entre ambos países.
La entrevista también abordó un tema central para las economías del norte bonaerense: la competitividad agropecuaria y las condiciones fiscales que enfrenta el sector productivo.
Martínez Jorfen definió a las economías argentina y brasileña como complementarias y destacó la importancia de Brasil como socio estratégico para el comercio exterior argentino. Sin embargo, advirtió que existen diferencias en el desarrollo y las condiciones de competitividad de sus respectivos sectores agroexportadores.
“Brasil tiene mucho para enseñarnos y muy cerca”, afirmó.
En su análisis, las retenciones representan uno de los obstáculos que afectan la competitividad de los productores argentinos. Sostuvo que la carga fiscal limita las posibilidades de inserción internacional y dificulta que el país aproveche plenamente sus capacidades productivas.
“Mientras Argentina no toma una decisión fiscal de terminar con esos benditos derechos a las exportaciones, muy difícilmente nosotros podamos insertarnos globalmente a los mercados de la misma manera que lo hace Brasil”, expresó.
No obstante, su planteo fue más allá de la política tributaria. El politólogo destacó el desarrollo brasileño en biotecnología, semillas y tecnología aplicada a la producción, además del papel de la investigación científica y de organismos estatales como Embrapa.
Para Martínez Jorfen, la experiencia brasileña muestra que la competitividad agropecuaria no depende únicamente de reducir impuestos, sino también de construir políticas de largo plazo que acompañen la innovación y el desarrollo productivo.
“Esto no es tampoco retirar al Estado absolutamente de la economía. Es también un gran apoyo del aparato estatal brasileño al desarrollo del sistema productivo, del sistema científico-tecnológico”, explicó.
El planteo resulta especialmente relevante para una región como el norte bonaerense, donde la actividad agropecuaria y sus cadenas de valor tienen un peso significativo en el empleo, el comercio y la economía de las comunidades.
En ese sentido, el entrevistado consideró que las diferencias ideológicas entre los gobiernos no deberían impedir el aprovechamiento de las oportunidades comerciales y productivas que ofrece la relación bilateral.
“Los próximos cuatro años de Brasil tienen que significar también cuatro años de aprendizaje y de reconfigurar ese diálogo bilateral tan necesario para todos”, sostuvo.
En el tramo final de la entrevista, Martínez Jorfen se refirió a la situación presupuestaria de las universidades nacionales y al conflicto con el Gobierno de Javier Milei.
Desde su experiencia cotidiana como docente e investigador de la UBA, sostuvo que las instituciones públicas continúan funcionando gracias al compromiso de sus trabajadores docentes y no docentes, aunque advirtió sobre el deterioro de las condiciones salariales y presupuestarias.
“La universidad se sostiene por la alta calidad y el alto compromiso de su recurso humano”, afirmó.
El politólogo cuestionó el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario, a la que se refirió como una norma sancionada por el Congreso y respaldada posteriormente por la Justicia. En su interpretación, la controversia no se limita a una discusión económica, sino que también involucra el funcionamiento institucional y el cumplimiento de las decisiones de los poderes del Estado.
“La situación es crítica. Las actualizaciones de los sueldos van muy por debajo de la inflación”, advirtió.
También comparó las condiciones salariales de los trabajadores universitarios argentinos con las de sus pares de las universidades federales brasileñas y señaló la importancia de sostener la inversión en ciencia y tecnología.
Para Martínez Jorfen, las universidades públicas no deben entenderse como instituciones aisladas del sistema productivo. Por el contrario, forman profesionales que luego se incorporan al sector privado y contribuyen al desarrollo económico y social.
“Hay que estudiar ciencias sociales como hay que estudiar ingeniería, como hay que estudiar agronomía”, planteó.
Y agregó que la formación universitaria debe estar vinculada con la posibilidad de desarrollar el país: “Hay que hacerlo con la perspectiva de que lo hago para quedarme en Argentina, porque confío en mi país y para desarrollar mi país”.
La entrevista en Radio Ramallo dejó así una mirada que conectó tres discusiones de alcance nacional y regional: el nuevo escenario político brasileño, las oportunidades que ofrece la relación económica entre ambos países y el papel de la educación pública en el desarrollo argentino.
Para el politólogo, el desafío no pasa solamente por las diferencias entre gobiernos, sino por la capacidad de sostener acuerdos estratégicos, fortalecer la producción y preservar las instituciones que contribuyen al crecimiento. En una región atravesada por cambios políticos y económicos, la relación con Brasil aparece como una cuestión central para el futuro argentino.