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7 de Agosto de 2026
ACTUALIDAD
7 de agosto de 2026
Los registros más importantes se concentraron en el norte bonaerense, con 70 milímetros en Mariano Alfonzo y 65 en Villa Ramallo y Gobernador Castro. Tras las precipitaciones, un marcado descenso de las temperaturas mantiene el frío en toda la región.
Las lluvias volvieron a hacerse sentir sobre buena parte del norte de la provincia de Buenos Aires y dejaron acumulados importantes en distintos puntos de la región. Los datos fueron aportados por Carlos García, productor agropecuario, a partir de registros relevados en distintas localidades y zonas rurales.
Las precipitaciones alcanzaron tanto a establecimientos productivos como a localidades y corredores de la región, aportando humedad a los suelos en un momento clave para la actividad agropecuaria.
Entre los registros más elevados aparece Mariano Alfonzo, con 70 milímetros, seguido por Ruta 9, kilómetro 183, con 66 mm, y Villa Ramallo y Gobernador Castro, con 65 mm.
También se registraron acumulados significativos en Ruta 51, kilómetro 13, con 61 mm; Ruta 9, kilómetro 211, 59 mm; La Violeta, 55 mm; San Pedro y Exaltación de la Cruz, 50 mm; y Arrecifes, 45 mm.
En el partido de Ramallo, además de los 65 milímetros registrados en Villa Ramallo, se midieron 42 mm en Ramallo y 38 mm en El Paraíso.
El relevamiento de Carlos García se completa con 44 mm en Guerrico, 41 mm en Pergamino, 40 mm en Santa Lucía, 37 mm en Rancagua y 30 mm en Pueblo Doyle.
Para el sector agropecuario, las precipitaciones representan un aporte importante de humedad, especialmente en los lotes que venían necesitando nuevas lluvias. La distribución fue dispar y el impacto dependerá de los milímetros acumulados en cada establecimiento y de las condiciones particulares de los suelos.
Después del paso de las lluvias, la región recibió un marcado descenso de las temperaturas. El frío se instaló rápidamente y se mantendrá durante los próximos días, dejando jornadas con condiciones plenamente invernales sobre el norte bonaerense.
Para el campo, el escenario combina entonces una recuperación de la humedad de los perfiles con temperaturas bajas, en una etapa en la que productores y técnicos siguen atentos a la evolución del tiempo y al comportamiento de los cultivos.
En una región donde cada milímetro cuenta, las lluvias dejaron un alivio concreto sobre buena parte de la zona productiva. Ahora, el foco estará puesto en cómo responden los suelos y los cultivos ante la combinación de humedad y frío.