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LOCALES
10 de junio de 2026
El acceso desde la Ruta 9 hacia Villa General Savio y el Parque Industrial Comirsa presenta un avanzado estado de deterioro. Por allí circulan a diario cientos de camiones y trabajadores que reclaman una solución urgente para evitar accidentes.
En el Día Nacional de la Seguridad Vial, una imagen del norte bonaerense invita a reflexionar sobre una realidad que preocupa desde hace tiempo.
El puente de acceso a Villa General Savio, que conecta la Ruta Nacional 9 con uno de los principales polos productivos de la región, muestra un marcado deterioro y se ha transformado en un riesgo permanente para quienes lo utilizan a diario.
Se trata de una estructura estratégica para la actividad económica del corredor industrial que integran el Parque Industrial Comirsa, la planta siderúrgica Ternium, el puerto de Bunge, XStorage y numerosas empresas vinculadas a la logística y el transporte. Además, constituye uno de los accesos utilizados por trabajadores y vecinos que se desplazan diariamente entre Ramallo y San Nicolás.
Sin embargo, el estado actual del puente genera preocupación. Baches, deformaciones y sectores visiblemente dañados convierten cada cruce en una maniobra que exige extrema precaución. La situación se agrava por el intenso tránsito pesado que circula por el lugar durante las 24 horas.
Cada jornada, cientos de camiones transportan insumos y producción industrial por este corredor clave para la economía regional. A ellos se suman trabajadores, automovilistas y transportistas que deben convivir con una infraestructura que, según reclaman distintos sectores, requiere una intervención urgente.
La problemática no es nueva. Autoridades locales y provinciales han manifestado en reiteradas oportunidades la necesidad de avanzar con obras que permitan garantizar condiciones seguras de circulación. El reclamo apunta principalmente a organismos nacionales, responsables del mantenimiento de este tipo de infraestructura vial.
La situación contrasta con otros trabajos actualmente en ejecución, como la reparación del puente ubicado en la intersección de las rutas 51 y 9, donde se desarrollan tareas de recuperación y puesta en valor. Para muchos vecinos y usuarios frecuentes, una intervención similar debería concretarse también en el acceso a Villa General Savio.
Más allá de los números y de la importancia económica del corredor industrial, el problema tiene una dimensión humana. Son cientos las personas que cada día se exponen a riesgos que podrían evitarse con obras de mantenimiento adecuadas y oportunas.
En una región donde la producción, la industria y la logística constituyen motores fundamentales del desarrollo, la infraestructura vial no debería convertirse en un obstáculo ni mucho menos en una amenaza para quienes la utilizan. El deterioro del puente vuelve a poner sobre la mesa un debate que excede a una estructura específica: la necesidad de invertir en seguridad vial para proteger vidas y acompañar el crecimiento productivo.