Sabado
9 de Mayo de 2026
LOCALES
9 de mayo de 2026
"Tras décadas de reclamos por trabajos mal ejecutados", el Municipio de Ramallo completó las licitaciones para cerrar el circuito de cordón cuneta y bocacalles. Con una inversión millonaria y asesoramiento hidráulico provincial, el barrio se transforma definitivamente.
Hay problemas que, de tanto repetirse, parecen volverse parte del paisaje. Durante años, los vecinos de la zona de las calles San Juan y Laprida convivieron con el agua estancada y el barro cada vez que las lluvias arreciaban. Lo que antes era una resignación ante "obras mal hechas en el pasado", hoy comienza a ser una etapa superada gracias a una intervención integral que promete cambiar la fisonomía del barrio.
En los últimos días, el Municipio de Ramallo dio un paso fundamental al concretar la Licitación Privada N° 10/2026. Esta etapa contempla la construcción de cordón cuneta y bocacalles en la calle San Juan, entre Leloir y Av. Moreno, con un presupuesto oficial de $115.950.000.
Esta obra no es un hecho aislado, sino la pieza final de un rompecabezas de infraestructura. Se suma a la Licitación Privada N° 7/2026 ya ejecutada sobre la calle Laprida, entre Leloir y Belgrano. Al unificar ambos tramos, la gestión municipal logra cerrar un circuito estratégico de desagües que, hasta ahora, funcionaba de manera deficiente.
Lo que distingue a esta intervención de intentos previos es el sustento técnico. Ante la complejidad de los anegamientos históricos, el Municipio no trabajó en soledad: se llevaron adelante estudios conjuntos con el área de Hidráulica de la Provincia de Buenos Aires.
Este asesoramiento permitió identificar los errores de niveles y escurrimiento de gestiones anteriores, diseñando una solución que no solo sea estética, sino funcionalmente definitiva. El objetivo es claro: que el agua corra por donde debe y que el vecino pueda transitar por calles seguras, sin el temor de que la lluvia signifique el aislamiento de su hogar.
La decisión política del Intendente Mauro Poletti de priorizar este sector responde a una demanda de "toda la vida". No se trata solo de hormigón y asfalto; se trata de una transformación integral que revaloriza las viviendas y mejora la salud ambiental de la zona al eliminar focos de agua servida.
Con el avance de estas maquinarias, Ramallo parece enviar un mensaje claro: las obras que transforman son aquellas que resuelven los problemas de base. El barrio San Juan y Laprida, finalmente, comienza a dejar atrás el barro del pasado para caminar sobre una base sólida hacia el futuro.