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LOCALES
8 de mayo de 2026
El trabajador rural Raúl Fleitas denunció el hecho ocurrido sobre la Ruta 9, que dejó a la zona sin suministro eléctrico. Expresó su malestar ante la propuesta oficial de crear "mesas de seguridad" y exigió respuestas operativas inmediatas.
La inseguridad en el ámbito rural de la región sumó un nuevo capítulo. En las últimas horas, delincuentes sustrajeron un transformador de energía en la zona de la Ruta Nacional 9, en las inmediaciones del establecimiento Santa Celestina, provocando el corte total del servicio eléctrico en los predios rurales afectados.
Raúl Fleitas, un trabajador de la zona reconocido por su activa lucha contra el delito rural, manifestó su profunda preocupación y descontento ante este hecho. Cabe recordar que Fleitas fue una pieza clave en la movilización vecinal que, tiempo atrás, permitió a la policía desbaratar una banda que operaba en el cruce de las rutas 188 y 51. Hoy, el escenario vuelve a poner a los productores en una situación de vulnerabilidad.
Burocracia vs. Acción directa
En comunicación con la Radio Ramallo, Fleitas compartió detalles de un reciente contacto con autoridades de seguridad de la provincia de Buenos Aires. Según relató, la respuesta oficial consistió en la sugerencia de conformar una "mesa de trabajo", propuesta que el trabajador rural criticó con dureza.
"No sirve que estos temas entren en otros carriles más políticos", señaló Fleitas a través de WhatsApp, remarcando que las problemáticas que aquejan al campo requieren soluciones tácticas y no estructuras de debate que dilatan las respuestas.
El reclamo a la Policía Para el referente rural, la prioridad debe ser el trabajo preventivo y de investigación en el terreno. Por este motivo, pidió un "mayor esfuerzo" a las autoridades policiales, de quienes espera un compromiso superior para proteger los bienes y la integridad de quienes habitan y producen en el sector.
Mientras se aguardan novedades sobre la reposición del servicio y el avance de la investigación, el malestar crece entre los vecinos, quienes sienten que, a pesar de sus esfuerzos históricos por colaborar con la justicia, los delitos contra la propiedad rural no dan tregua.