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14 de Abril de 2026
ACTUALIDAD
14 de abril de 2026
Desde la zona de Punta Tombo, un productor apuesta a diversificar la actividad con un animal rústico y adaptable. Ya hubo pruebas de venta con buena respuesta y buscan escalar la iniciativa.
En un contexto de fuerte retroceso de la producción ovina en la Patagonia, comienzan a emerger alternativas que buscan reactivar campos hoy prácticamente fuera de uso. Desde las cercanías de Punta Tombo, a unos 110 kilómetros al sur de Trelew, el productor Julio Cittadini impulsa una iniciativa poco habitual: la producción y comercialización de carne de burro.
“La iniciativa surge por una cuestión productiva. En la provincia y en toda la Patagonia ha declinado fuertemente la producción ovina”, explicó a la Radio Ramallo. En ese escenario, detalló que muchos campos dejaron de ser viables: “Hay millones de hectáreas que quedaron fuera de producción y no son aptas para vacunos”.
Frente a ese panorama, el burro aparece como una alternativa posible. “Es un animal muy rústico y muy adaptable a esta zona”, sostuvo, al tiempo que remarcó el potencial del sistema extensivo para recuperar territorio productivo.
El proyecto dio sus primeros pasos concretos en los últimos días con una prueba piloto que incluyó faena y venta al público. Según el productor, la respuesta fue positiva: “Lo que se puso en mostrador se vendió absolutamente todo y la gente volvía para llevar más”.
Además, adelantó que el próximo paso será una degustación abierta para el público, con el objetivo de seguir midiendo la aceptación. “Estoy seguro que en la medida que la gente se anime a probarla, van a quedar encantados con la calidad”, afirmó.
Desde el punto de vista nutricional, Cittadini aseguró que se trata de un producto competitivo frente a carnes tradicionales. “Es una carne magra, con bajo contenido de grasa y colesterol, pero con alto aporte de proteínas”, indicó.
En cuanto a su comercialización, explicó que no presenta grandes diferencias respecto a la carne vacuna: “Los cortes son totalmente similares y en góndola prácticamente no distinguís una de la otra”.
Actualmente, el rodeo inicial es acotado. “Estoy aproximadamente con 150 animales. Es un rodeo chico para lo que se puede plantear a futuro”, reconoció. Sin embargo, señaló que hay expectativa en la región: “Hay varios productores atentos a que se habilite plenamente el circuito comercial para sumarse”.
Respecto a posibles resistencias culturales, relativizó el impacto. “Siempre aparece alguien que dice que no la comería, pero es una minoría. Acá no hemos tenido rechazo”, afirmó, y desmintió versiones de conflicto: “No hay ninguna controversia en la región”.
Finalmente, el productor enmarcó la iniciativa dentro de una problemática más amplia. “La producción está en una crisis bastante profunda. Nuestra aspiración es que con el burro podamos cubrir ese bache y lograr que muchos campos vuelvan a estar en actividad”, concluyó.