Juan María Traverso no se quiso perder volver a uno de los lugares míticos que tiene su pueblo: Villa Ramallo. El Flaco llegó pasadas las 9.30 horas al club Independiente ubicado frente a las vías del ferrocarril para tomarse el cafecito, algo que no puede faltar para el piloto y hacerlo junto a sus amigos. Además del café el múltiple campeón del automovilismo argentino se tomó la caña con ruda un clásico del bar que tiene a los hermanos De Rosa, dos laburantes queridos por todos en el club.

Juan María está acompañado y saluda como uno más a cada uno de los que se acerca. Expresa su felicidad por compartir el cafecito y mira por la ventana que tiene como paisaje la estación de trenes, hoy compartida con la delegación municipal.

Gustavo De Rosa se acerca y le lleva un vasito descartable con el poderoso trago para alejar todas las pestes como dicen cada uno de los que se acerca a la barra para tomarse los tres o siete tragos como se aplica según cada teoría.

Juan María disfruta de volver a uno de los dos lugares en los cuales disfruta de las charlas, el café y sus amigos. El otro es el club Los Andes. 

 

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