Es muy difícil poder expresar con palabras la gran persona que siempre fuiste: compañero leal, laburador, solidario, amante del río y del sol, dispuesto a brindar tu corazón a todos los que te rodeaban.

El mehari, tu auto elegido, la lancha roja, tu gran devoción, con la que compartiste tantos momentos con tus seres queridos. 
Hoy te despido, dando gracias a Dios, por haber tenido la oportunidad de conocerte y disfrutar juntos de la vida. 

 

Juan Mamberto 18/05/2020

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