La altura del río en el puerto era de 0,80 centímetros. Esto impacta sobre la actividad de los puertos de la región del litoral donde se exporta la cosecha de granos gruesos. La imágenes tomada en el puerto Ramallo son impactantes de la baja que se da por estas horas en una de las principales arterias comerciales del país.

Para muchos de los consultados se trata de una bajante histórica.

En Rosario, el río tiene apenas un metro de alto, cuando a esta altura del año debería tener 3,76 metros. Los buques salen con menos carga justo cuando están ingresando más camiones por la cosecha. 

Como si no le faltaran problemas a la economía argentina, la mayor fábrica de dólares del país, que son las industrias agroexportadoras ubicadas a la vera del río Paraná en el Gran Rosario, están viviendo una situación complicada por una bajante extraordinaria del río Paraná.

Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el déficit de lluvias que ocurrió en los últimos meses en el nordeste argentino y en el sur de Brasil y de Paraguay, además de “secar” las Cataratas del Iguazú, afectó a las cuencas de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay.

 

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