El doctor Fabio Monserrat es médico y Coronel del ejército. Creció en la ciudad de Ramallo y gran parte de sus afectos se encuentran en el pago chico. Cada palabra denota eso. La nota realizada este miércoles por Miguel Ángel Villalba en “Estación Macondo” muestra esa humanidad y preocupación por el prójimo de este hombre que se casó muy joven, tiene cinco hijos y la tarea inmensa de estar al frente de un hospital de campaña.

 

 Los medios nacionales estuvieron atentos a cada palabra que el día martes se escuchaba de su boca narrando como va a funcionar el hospital de reubicable en “Campo de Mayo”.  Infobae lo describió en uno de los párrafos de su publicación así “Ingresó al Ejército en 1990, y su currículum es vasto: es médico Emergentólogo, Docente en la Universidad de Buenos Aires y Director de la carrera de Medicina Crítica, además de cardiólogo. Casado y padre de cuatro hijos, es instructor de judo y nadador de aguas abiertas: “Suelo nadar 12 kilómetros”, cuenta al pasar”.

“Es un gustazo hablar con un amigo y poder transmitir lo poquito que se a mi pueblo Ramallo” dice en el inicio de la entrevista humildemente Monserrat mientras Miguel Angel Villalba le recuerda el momento en que estuvo sirviendo a la patria en la base Marambio de la Antártida Argentina. “Pasaron tantos  años fue en el 2002” recuerda.

“Mi vida fue un poco loco, cuando salimos de la secundaria yo no sabía bien que estudiar, no me gusta la matemática de Pastorino, la de Massot, no me gustaba la contabilidad, no era que no me gustaran los profesores, no me gustaban las materias, me gustaba la biología entonces encaré para el lado de la medicina. Muchos de mis compañeros se fueron para Rosario y yo me fui para Buenos Aires, cuando terminé ahí me volví para Ramallo porque a mi viejo lo habían operado y me puse con el reparto de fideos y me fui a repartir fideos a San Nicolás” recuerda de aquellos años de escuela secundaria y el posterior paso por la universidad.

Después contará como vivía en su tiempo de distribuidor de alimentos:  “tengo una anécdota con los supermercados Lagostena, nos dicen miren como terminaron a mi hermano y a mí que están repartiendo fideos y no sabían que era médico…”

Luego el relato continúa con su regreso a Buenos Aires “se abrió la residencia de terapia intensiva del hospital militar y fui a ahí como inicie mi carrera, primero al servicio de cirugía vascular y después a terapia intensiva, en realidad es medicina critica y actualmente estoy como director de la carrera especialista de medicina critica y terapia intensiva en la UBA (Universidad de Buenos Aires) y además soy cardiólogo, hay gente de Ramallo que hizo la residencia conmigo”.

La vida de Fabio Monserrat desde el ingreso al hospital militar continuó con el ejercicio de la medicina “dije bueno listo, me ofrecían un departamento, me daban un estacionamiento, los tenías a Juan y María. Me casé muy joven con una chica de Ramallo, Rosita, la familia Balcaza y nos casamos muy joven lo tuvo a Juan Manuel cuando ella tenía 16, cuando me recibí tenía 23 años. Ella me acompañó en todo hasta cuando nos fuimos a la Antártida y después me quedé en el ejército”.

Fabio habla descontracturado y tranquilo, cuenta cómo fue su vida en estos años y remarca: “seguí en el ejercito, me quede, me empezó a gustar toda la parte humanitaria, me gustó, yo hago terapia intensiva pero termine haciendo ayuda humanitaria, yo soy el jefe evacuación aérea del ejército argentino, voy a todos los lugares del país sacando y trayendo gente y depositándolo en un lugar adecuado… en esas cosas tengo el corazón de mi vieja y mi hermano, de tal palo tal astilla. Yo en el club náutico represento a la ONG UPVA (Unidos por la Vida y el Medio Ambiente). Yo no le doy importancia a la parte económica, si le doy importancia a los derechos de las personas. Me gusta lo que hace mi hermano con la naturaleza y como lo hizo mi mamá con los docentes”.

--¿Cómo ves el panorama?

--En el año 2018 me convocaron para que tomara contacto con este hospital militar reubicable. Pensábamos en la utilización de un terremoto o una contingencia de inundación para utilizar en un punto estratégico del país. Estuve con “Wado” De Pedro (Ministro del Interior), con Agustín Rossi  (Ministro de Defensa), obviamente que con todas las autoridades militares, estamos bajo las ordenes de ellos. En este comité de crisis estamos todos juntos. Creo que en la Argentina estamos encarando las cosas bien. La primera vez que sacamos el hospital militar tardamos doce días y ahora tardamos once horas y dejamos todo armado. Está instalado en Campo de Mayo. En los últimos días vinieron canales israelíes, españoles, italianos desde diferentes lugares. Este hospital militar reubicable es una gota de agua en el océano, no va a servir si la gente no toma conciencia que tiene que quedarse en su casa. La gente tiene que quedarse en su domicilio. Probablemente estos catorce días se prolonguen, para que no se colapse el sistema de salud. Este hospital militar reubicable tiene una gran morgue y pensamos tener una gran cantidad de víctimas, nadie me lo pregunto, les estoy dando la primicia, es escalofriante pero es así. Estamos viendo cómo hacer el manejo de cadáveres. Esto depende de la gente.

--Depende de la gente…

--Si depende de la gente…te voy a contar algo Miguel, yo estoy exponiendo a mi familia porque estoy en contacto con gente que transporta el virus…después de todo este trajín, después de los reportajes, y de las respuestas de las redes sociales que estallaron…iba llegando a mi casa y me largue a llorar, por exponer a mi familia. Yo que estudie esto, y que me preparé para esto, y saber que mi hija de 14 puede contagiarse u otros de  mis hijos puede hacerlo por culpa mía me dolería en el alma, es un variable que tengo contemplada. Cada uno que no tiene una función sanitaria o de producción de alimentos, o provisión de alimentos sino se cuida, nos vamos a morir.

--Se necesita de toda la gente…

--Vos cuídate Miguel… cada nota que di termine una con canal 11 y me aplaudieron, y yo los aplaudí a ellos que se están exponiendo. Hay gente que me llamó y me dijo de dar donaciones de plata y yo no necesito plata necesito barbijos.

--Fabio es un orgullo conocerte, cuídate mucho por vos y tú familia, sos un amigo trabajando duro por esto, te mando un abrazo fuertísimo.

--Yo estoy acá pero soy de Ramallo, hasta con los pibes de la isla me estoy comunicando, le dije a mi Mamá que se cuide mucho, la mejor forma de cuidarla es que yo no viaje. Un abrazo grande a todos los amigos de Ramallo.  

 

 

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