La empresa argentina de logística portuaria PTP Group firmó esta semana en Nueva York un acuerdo de inversión por 40 millones de dólares junto con Nitron, el trader estadounidense de fertilizantes que está primero en ventas en la región.

Se trata del primer proyecto para la zona franca "Villa Constitución" de la provincia de Santa Fe, un desarrollo de 60 hectáreas que promete dinamizar la hidrovía Paraná-Paraguay y crear cerca de 100 empleos en una primera etapa y otros 200 luego de la construcción de un puerto.


"Es la primera inversión norteamericana en Argentina de la era Trump-Macri", sintetizó Guillermo Misiano, presidente de PTP Group.

El acuerdo fue celebrado por ambas partes como un logro luego de estar 18 meses batallando contra la burocracia argentina para que la Aduana finalmente les diera la habilitación para poder operar. Este año y medio de solo mover expedientes a base de solicitudes de pronto despacho contra los funcionarios se suman a los más de cuatro años que el Gobierno anterior se demoró en firmar la concesión luego de que PTP ganara en 2010 la licitación. 


La licitación de la concesión obligaba al ganador a comprometer inversiones de acuerdo a un cronograma y por eso durante cuatro años la empresa argentina que buscaba descongestionar la hidrovía y abaratar los costos de transporte con el único puerto en zona portuaria del país, quedó a la espera de la firma de la concesión con su capital congelado. Pasaron los años, los socios financieros se fueron bajando y PTP mantuvo su apuesta. La alternativa era hacer un desarrollo similar en Nueva Palmira, Uruguay, donde la empresa ya tiene operaciones.


Es la primer inversión norteamericana en la Argentina de la era Trump-Macri, sintetizó Guillermo Misiano, presidente de PTP Group. "A su vez, la licitación no fue de lo más feliz. Fue un momento de parálisis, nos hizo mucho daño porque si nos mandábamos (con otra inversión) y el Gobierno firmaba, quedábamos desfinanciados. Por eso en ese momento, como PTP decidimos encarar todas las inversiones fuera de Argentina e invertimos en Uruguay y Paraguay y nos fue muy bien. Terminamos haciendo las cosas al revés de lo que era lógico: lo primero era invertir el Santa Fe y luego desarrollar los mercados a los que podíamos atender desde la zona franca. Y arrancamos al revés", dijo Misiano en una reunión con periodistas en ocasión de la presentación del acuerdo de inversión en la sede de Coneccticut de Nitron.


Cuando finalmente en 2014, la gestión kirchnerista firmó la concesión, PTP avanzó con la inversión en infraestructura. En 2015 presentó la documentación ante la Aduana -que a su vez depende de la AFIP- para que le dieran la habilitación.Ricardo Etchegaray llegó a inspeccionarlos, pero su mandato concluyó sin ponerle la firma al expediente. Y con la nueva gestión, volvieron a foja cero.


"Me decían que ya estaba todo, pero que no estaba y que en un mes tenía que salir, pero al mes la documentación no estaba. Ya iba perdiendo la paciencia, pensé que me estaban mintiendo", relató Javier Urrutia, presidente de Nitron. "Las primeras veces le creí y hasta mandé tres barcos de Rusia... y luego me decían ‘Mirá que no va a salir' y yo no entendía cómo podía ser que me dijeran que ya estaba todo, pero después no estaba... a los barcos tuvimos que desviarlos a Uruguay en esas idas y venidas".


"Habíamos iniciado proyectos similares en África y en Ecuador y yo le decía a Guillermo (Misiano): ‘Nos van ganando. ¿Cómo puede ser?'", recordó entre risas. "Es Argentina", deslizó con sorna otro de los empresarios que participó de la negociación. "Tuvimos la mala suerte de terminar los papeles muy cerca del fin de la gestión. Es lógico que la nueva gestión no quiera firmar algo que dejó la anterior sin firma -explicó con paciencia Misiano-. Y las autoridades nos decían que sí, pero después los de carrera nos decían que no. Primero porque por varios meses ni hubo autoridades designadas en la AFIP y en la Aduana, luego porque a Gómez Centurión lo separan del cargo y se paralizó otra vez la Aduana y finamente cuando se dirimió qué andarivel le tocaba a la Aduana y a la AFIP, pudimos avanzar. Era como que los funcionarios políticos tenían una línea clara que, es solo una opinión, tenía como un salto al llegar a los de carrera y no había continuidad".


"A falta una cabeza y no haber una línea clara, nadie quería firmar. Presentábamos la solicitud de pronto despacho y justo ese día ecién movían el expediente", relató Misiano, quien a la vez destacó que otro de sus proyectos consiguió un rápido avance gracias a la gestión del actual ministro de Transporte, Guillermo Dietrich.


En la comparación respecto del Gobierno anterior, Misiano sostuvo que "Hay un cambio. De hecho, a nosotros nos acompañaron muchísimo desde la Agencia de Promoción de Inversiones, pero no podían contra la burocracia del funcionario de carrera".


Misiano destaca que con la asunción de Macri hubo un cambio desde la línea política y los apoyaron muchísimo, pero cuando los expedientes llegaban al nivel de funcionarios de carrera se volvía a trabar todo. "Antes nuestros clientes nos pedían que les trajéramos una carga, pero sin contrato. ‘Te juro que van a salir las DJAIs', nos decían. Y tal vez llegábamos y el producto no estaba vendido porque no estaba", ejemplificó Tomás Nokav, vicepresidente de Nitron sobre una de las complicaciones que ya no tienen que prever al negociar con Argentina.


En abril finalmente PTP recibió la habilitación y en marzo comenzaron la última etapa y los trámites para el puerto. Esta semana firmaron un acuerdo con Nitron: PTP desembolsará u$s 40 millones durante los próximos cinco años para construir el almacenaje para 150 mil toneladas de fertilizantes sólidos y también 60.000 líquidos -que son la nueva apuesta de Nitron para profundizar sus ventas en el mercado brasileño-. Y tienen que terminar la primera etapa a contrarreloj: el primer cargamento para la zona franca llega en una semana. La abastecedora, por su parte, le asegura el alquiler de las instalaciones para garantizarle el flujo de ingresos con el que fondear la segunda etapa del proyecto. La apuesta de PTP en esta alianza con Nitron es asegurarse el respaldo para salir a conseguir el financiamiento para la siguiente etapa de la zona franca: un puerto para el transbordo de cargas de barcazas fluviales a buques oceánicos que ahorre en promedio cinco días de fletes fluviales para las empresas de logística internacional.


"Son dos años de trámites como mínimo y una vez que tengamos la aprobación, la construcción del puerto lleva como mínimo un año y medio. Los papales ya los presentamos. Son tres años y medio como mínimo para poder tener el puerto operando. Como mínimo... Ahí sí, ya hablamos de 300 empleos", respondió a LPO Diego Nieves, Gerente General de PTP Group, quien sacudía la cabeza disconforme con el absurdo de que la construcción de un puerto pueda concretarse en menos tiempo que lo que demora un expediente en dar todos los vericuetos de rigor. La proyección de Bolivia. El sinsabor de tener un proyecto que puede abastecer el nuevo boom sojero de Bolivia, ayudar a multiplicar la producción arrocera de Paraguay por 20 y abaratarles a los productores argentinos y brasileños los fertilizantes, y tener que esperar años para poder concretarlo, se mezcla en las caras de los empresarios con la satisfacción de estar concretando este negocio.


En Ramallo, provincia de Buenos Aires, PTP también tiene todo casi listo para empezar a construir un nuevo puerto. Desde 2015 que espera que el nuevo código urbanístico del partido de Ramallo sea convalidado por un decreto: "La vieja ordenanza municipal fue derogada y la nueva nunca salió y nos quedamos sin marco legal para la construcción del puerto", relata sin perder la esperanza
Misiano.


Pese a que Guillermo Dietrich impulsó la salida express de un expediente para la declaratoria de obra portuaria que había pasado por Kicillof y Randazzo y llevaba tres años cajoneado en la Secretaría de Vías Navegables, el proyecto volvió a quedar estancado en el siguiente eslabón burocrático.


El financiamiento lo pone Gazprom Bank -una sociedad anónima que responde a la Federación Rusa y el Fondo de Pensión ruso- y se queda con el 51% de las empresa (joint venture) del nuevo puerto multipropósito. LPO pudo saber que los empresarios rusos hablaron con Macri, pero esas conversaciones no se materializaron. "No lo firmó Scioli ni lo firma Vidal y el funcionario en cuestión cada vez nos pide cosas nuevas cuando el derecho administrativo perfectamente le permite darnos una habilitación condicionada a que cumplamos con una serie de requisitos. Pero necesitamos saberlos, no que cada vez nos pidan algo nuevo...", se lamentaron desde PTP.


Son 87 millones de dólares de inversiones en infraestructura en la economía real - con opción a duplicarse más adelante- que no se concretan por cuestiones burocráticas. "Y los rusos nos dicen ‘Pero si hablé con el Presidente y me dijo que se iba a resolver, ¿cómo es que la Gobernadora aún no lo firmó?' Ellos están acostumbrados al verticalismo y que las directrices se sigan. No pueden entender estas demoras. Los rusos firmaron todo hace cuatro años ya, ¿y yo cómo les explicó que está todo listo para empezar a construir, pero no está...?".

Fuente: http://www.lapoliticaonline.com

 

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