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26 de agosto de 2026
El intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, volvió a cuestionar al ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, por las condiciones del Hospital Provincial San Felipe. Denunció falta de gas y calefacción, problemas en la caldera, ascensores fuera de servicio, vidrios rotos y baños clausurados. El funcionario provincial respondió en redes sociales y le reclamó que participe de las reuniones de trabajo del sistema sanitario.
El estado del Hospital Provincial San Felipe volvió a quedar en el centro de una fuerte disputa política entre el Municipio de San Nicolás y el Gobierno de la provincia de Buenos Aires.
El intendente Santiago Passaglia publicó en sus redes sociales imágenes del establecimiento y apuntó directamente contra el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak. Según describió, el hospital presenta problemas de infraestructura y mantenimiento que afectan tanto a trabajadores como a pacientes.
“Ya que Kreplak no sale de su escritorio, vine al Hospital Provincial San Felipe a mostrarle cómo está”, disparó Passaglia al iniciar su publicación.
El intendente enumeró distintas deficiencias que, según sostuvo, fueron relevadas por el Municipio: falta de gas, una caldera que no funciona y ausencia de calefacción. También mencionó paredes despintadas, un ascensor fuera de servicio, vidrios faltantes en puertas y ventanas, persianas que no abren, baños tapados y clausurados y sillas de espera rotas.
Las imágenes difundidas por Passaglia acompañaron sus críticas y buscaron reforzar su planteo sobre el estado edilicio del hospital.
“Ya relevamos todo lo que hay que hacer con la cuadrilla”, aseguró el intendente.
El planteo central de Passaglia apuntó directamente a los recursos provinciales destinados al funcionamiento del establecimiento.
“La Provincia tiene el presupuesto para mantener este hospital, así que la pregunta es bastante simple: ¿en qué lo está gastando?”, cuestionó.
Pero el reclamo fue más allá de las obras de mantenimiento. El intendente volvió a insistir con una propuesta que ya había formulado públicamente: que el Hospital San Felipe pase a la órbita municipal.
“Si no pueden hacerse cargo del San Felipe, que nos lo pasen al Municipio. Nosotros nos ocupamos”, afirmó.
La discusión había comenzado horas antes, también a través de las redes sociales.
Passaglia le había enviado otro mensaje directo a Kreplak, en el que ofreció enviar una cuadrilla municipal para intervenir sobre distintos problemas del hospital.
“Te mando la cuadrilla cuando quieras, porque por lo visto ustedes no pueden ni pintar una pared”, escribió.
En ese mensaje también enumeró otros reclamos: vidrios y puertas rotas, falta de calefacción, problemas con la caldera y sillas deterioradas en la sala de espera.
A eso sumó una crítica por el sistema de turnos y las demoras que, según sostuvo, obligarían a pacientes a hacer fila desde la madrugada.
“Ponete a trabajar, Kreplak”, lanzó el intendente.
Y volvió a plantear la posibilidad de transferir el establecimiento al Municipio: “Si no sabes cómo ya te lo dije, pasalo al Municipio que lo hacemos funcionar”.
El ministro de Salud bonaerense respondió al planteo de Passaglia y eligió también las redes sociales para continuar el intercambio.
Kreplak cuestionó el modo en que el intendente plantea sus reclamos y lo invitó a participar de los espacios institucionales donde se discuten las políticas sanitarias de la Provincia.
“No sé si sos hijo, hermano o intendente. Pero ya sabes dónde queda mi oficina podes venir a decírmelo cuando quieras”, respondió el ministro.
Además, le reclamó participación en instancias de trabajo vinculadas al sistema de salud bonaerense.
“Podrías participar de algún CORESA, COSAPRO, reunión de trabajo o cualquier otra cosa que no sea llorar por una pared despintada”, escribió Kreplak.
El cruce dejó así expuestas dos posiciones diferentes.
Passaglia reclama una intervención concreta sobre la infraestructura del San Felipe y cuestiona al Gobierno provincial por el estado del hospital.
Kreplak, en cambio, responde poniendo el foco en la relación institucional y en la participación de los municipios en los ámbitos de coordinación sanitaria.
El Hospital San Felipe quedó así en el centro de una discusión que excede el estado de sus paredes, sus instalaciones o sus servicios.
Por un lado, el Municipio de San Nicolás busca instalar la idea de que puede hacerse cargo del establecimiento y resolver problemas que atribuye a la gestión provincial.
Por el otro, el ministro de Salud defiende la responsabilidad de la Provincia y cuestiona la forma elegida por el intendente para plantear sus reclamos.
Mientras el intercambio político crece, las imágenes difundidas por Passaglia pusieron nuevamente en primer plano las condiciones edilicias del hospital.
La disputa ahora tiene una pregunta concreta sobre la mesa: quién debe hacerse cargo de resolver los problemas del San Felipe y con qué recursos.
Por ahora, la discusión continúa en las redes.
Y el Hospital Provincial San Felipe volvió a convertirse en el escenario de una pelea política entre San Nicolás y la Provincia.