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LOCALES
22 de mayo de 2026
El proyecto educativo y familiar que recibe a escuelas de manera gratuita sufrió el robo de cobayos y dos conejos. Los dueños piden ayuda a la comunidad para no comprar ejemplares de dudosa procedencia y poder recuperar a los animales.
Un repudiable hecho delictivo golpea por estas horas a una de las iniciativas comunitarias y pedagógicas más queridas de la región. Se trata de "La Granja de Luli", un espacio familiar que desde el año 2019 crece a puro pulmón y alberga a más de 100 animales —entre cobayos, conejos, erizos, chinchillas y una gran variedad de aves— abriendo sus puertas de forma totalmente gratuita para los vecinos e instituciones educativas del partido de Ramallo.
El pasado martes por la mañana, la tranquilidad del predio se vio vulnerada cuando tres menores de edad ingresaron al lugar y sustrajeron alrededor de 30 cobayos y dos conejos pequeños.
A raíz del hecho, Adrián Laprida (tío de la impulsora del proyecto) radicó la denuncia formal el día miércoles. Sin embargo, pese a que la policía local ejecutó un rápido allanamiento, los resultados en el domicilio requisado fueron negativos y solo se lograron recuperar 6 cobayos hasta el momento.
Lourdes Domínguez, referente del proyecto, se contactó con los micrófonos de Radio Ramallo para visibilizar la situación, manifestando su profunda angustia no solo por el valor afectivo y el esfuerzo invertido durante más de seis años, sino por el destino que están teniendo los animales.
Según denunció públicamente, los implicados están ofreciendo y vendiendo los ejemplares robados en distintos puntos de la localidad. Ante este panorama, Lourdes apeló a la solidaridad y a la responsabilidad de los vecinos:
"Me llegué a enterar que el menor que los tiene los está vendiendo por nuestra localidad. Quizás alguien los compra sin saber que es un animal robado. Necesitamos que el tema se siga viralizando."
El dolor es doble para la familia Domínguez Laprida, ya que "La Granja de Luli" se consolidó históricamente como un espacio de puertas abiertas y fines didácticos, siendo visitado de manera frecuente por jardines de infantes, escuelas primarias, secundarias y Centros de Educación Complementaria (CEC) de todo el distrito, sin haber cobrado jamás una entrada.
Se solicita a toda la población que, ante la oferta de cobayos o conejos de dudosa procedencia en canales digitales o la vía pública, se abstengan de comprarlos y den aviso inmediato para ayudar a que estos animales regresen al espacio educativo al que pertenecen.