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21 de Mayo de 2026
LOCALES
21 de mayo de 2026
El presidente de la filial local de la Federación Agraria, Alberto Cocsia, describió el crítico panorama que atraviesan los productores debido al fracaso de la cosecha de soja por la sequía, los elevados costos de los insumos y el deterioro de los caminos rurales. Además, advirtió por una inminente caída en la siembra de trigo.
El sector agropecuario del partido de Ramallo atraviesa un momento de profunda incertidumbre y "quebranto". La combinación de factores climáticos adversos, una disparada en los costos de producción y la aparente ausencia de respuestas estatales han configurado un escenario alarmante para la campaña fina que está por comenzar. En una entrevista con la radio local, Alberto Cocsia, titular de la Federación Agraria de Ramallo, expuso con crudeza la realidad del productor de la región.
El primer gran golpe del año provino de la magra cosecha de la soja, severamente afectada por el déficit hídrico. "La verdad que la zona de Ramallo fue bastante castigada por la sequía. El promedio es muy bajo el que se ha sacado", lamentó el dirigente, quien detalló que, si bien al principio se debió trillar con niveles de humedad excesivos por el clima inestable, el verdadero problema radicó en los bajísimos rendimientos. "Los quintales que salieron en la mayoría de los lotes fueron bajísimos, estoy hablando de 7 quintales, 8, 10, 12... algunos lotes anduvieron arriba de los 20, pero son los menos. Mala calidad de semillas, realmente la zona de Ramallo estuvo muy, muy afectada", describió.
A diferencia de la oleaginosa, las expectativas para el maíz de segunda son levemente más optimistas —estimando rindes de entre 60 y 90 quintales—, pero esto resulta insuficiente para compensar las deudas contraídas. Frente a contratos de arrendamiento que en su mayoría exigen montos fijos, los productores se ven obligados a refinanciar sus compromisos hacia adelante: "Se patea la deuda para adelante, para la próxima cosecha, sea fina, sea gruesa. Y lo peor es que ya venimos de malas cosechas, venimos de malas experiencias. Hay quebranto en los productores y precisarían realmente que tengan una tasa muy baja para poder afrontar las nuevas siembras".
El horizonte de la campaña triguera no se presenta más alentador. La fuerte suba en el valor de los insumos esenciales (como los fertilizantes) incrementó el costo de inversión a niveles históricos, lo que provocará una retracción de hectáreas sembradas en la región. "Hoy sembrar trigo se aproxima muchísimo a los 50 quintales, ¿cuándo podemos estar sacando 60 quintales en el mejor de los casos? Por eso, salir de un quebranto de una trilla de soja tan pésima cuesta muchísimo", graficó Cocsia.
Al ser consultado sobre los reclamos por la falta de rentabilidad y la continuidad de los derechos de exportación en este escenario inflacionario, el titular de la Federación Agraria local se mostró alineado con el malestar de sus pares y cuestionó la mirada del Gobierno Nacional: "Nosotros realmente, con el precio de los cereales y el costo de los insumos, hemos quedado con el precio muy abajo y los costos muy elevados. No hay forma de tener rentabilidad con un trigo que esté abajo de 50 quintales. Es imposible". En esa misma línea, apuntó de manera directa contra el secretario de Agricultura: "Yo lo escucho a Iraeta, que dijo 'vayan a sembrar trigo', pero la verdad que así a nadie le gusta perder plata".
A este cóctel financiero se le añade la falta de financiamiento genuino, ya que, según evaluó, la oferta crediticia actual de los bancos no se adapta a las necesidades del mediano y pequeño productor. "Los créditos son caros. No hay crédito para la producción... tendría que haber algo que sea accesible para el productor y pueda sembrar como es debido", reclamó.
A la crisis de rentabilidad se le suma un histórico problema estructural: el pésimo estado de los caminos rurales, indispensables para retirar la producción de los campos. Cocsia criticó con dureza la falta de previsión gubernamental para ejecutar tareas de mantenimiento aprovechando el período seco y advirtió sobre las dificultades viales que se avecinan ante el pronóstico de un invierno y una primavera con lluvias superiores a lo normal.
"Los caminos están bastante detonados", sentenció de forma tajante. "El tiempo de haberlos mantenido, de haberlos levantado, fue cuando no llovía. En ese momento no se hizo nada. Se arrancó después entrando en el invierno, y bueno, con las lluvias no se pueden hacer las debidas cunetas, no se pueden levantar los caminos... la única solución a esos tramos tan complicados es echarle tosca, pero eso no se está haciendo", denunció.
El dirigente agropecuario reveló además que la entidad intentó canalizar institucionalmente estos reclamos de manera formal ante el Poder Ejecutivo local, pero se encontraron con una pared: "Hemos hecho desde Federación el pedido de hablar con el Intendente, ya presentamos dos cartas para tener una audiencia con él y no fue posible, no nos recibieron, no nos respondieron. Así que bueno, a veces acudimos a la radio para expresar que realmente la gente necesita de los caminos, necesita de los arreglos, porque bueno, el diálogo con el Intendente está cortado", concluyó.