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21 de mayo de 2026
En una entrevista exclusiva, Maximiliano Bertolero, titular de la empresa San Sebastián, repasó el crecimiento de la firma desde sus inicios en Comirsa, analizó el impacto de la crisis económica, la competencia con Uber y la incorporación de mujeres choferes al servicio.
El panorama del transporte público en el norte de la provincia de Buenos Aires muestra realidades contrastantes. Mientras que hace una década las controversias y las quejas vecinales por las frecuencias y el estado de los colectivos eran moneda corriente en el Concejo Deliberante, hoy el servicio local ha logrado estabilizarse y salir del ojo de la tormenta. Así lo reflejó Maximiliano Bertolero, titular de la empresa San Sebastián, en un diálogo radial con el periodista Leo Miranda, donde analizó el presente de un sector que, a pesar de funcionar a horario, enfrenta un contexto económico "muy complicado".
La historia de San Sebastián en la región comenzó en el año 2007, brindando una solución de movilidad para una zona industrial en pleno desarrollo. "Hicimos del 2007 arrancamos con Comirsa, que no había transporte en esa época. Estaba Santalla de Intendentes y nos propusieron armar de a poco el tema de transporte y organizar el transporte en Comirsa", recordó Bertolero. Desde aquel puntapié inicial, la firma experimentó un crecimiento sostenido, expandiendo sus prestaciones al transporte local de Ramallo, Pérez Millán, el traslado de operarios a la planta de Ternium Siderar, el turismo y los viajes estudiantiles.
A pesar de la solidez operativa actual —respaldada por tecnologías de control como cámaras y GPS—, la realidad macroeconómica golpea con fuerza la rentabilidad del sector. Bertolero no ocultó su preocupación al ser consultado sobre el estado actual de la actividad: "Complicado, muy complicado. Nos superan los gastos, pero bueno, tratamos de ayudar lo máximo posible. Las empresas de Comirsa veo que están muy para abajo. Ojalá que esto cambie, pero no hay un muy buen panorama". Asimismo, proyectó que las dificultades se mantendrán durante el año, con la expectativa de que el panorama "empiece un poquito a remontar" hacia el segundo semestre.
Uno de los pilares que sostiene el valor del boleto para los usuarios son los subsidios estatales. Según el empresario, sin el apoyo financiero de la provincia de Buenos Aires y el sistema SUBE, el costo del pasaje se volvería inaccesible. Al evaluar un escenario sin asistencia estatal, Bertolero fue tajante: "Nada lo puede sostener. [El boleto] tendría que subir un 50%, mínimo. La gente no lo puede pagar y empiezan a competir mal los remises. La bicicleta o las motos, la gente no puede pagar un transporte, ¿qué hace? Compra una bicicleta o compra una motito".
A esta ecuación se suma el fenómeno de las aplicaciones de transporte como Uber, que han proliferado en la zona como una salida laboral de emergencia ante la falta de empleo. Para el titular de San Sebastián, se trata de una competencia directa pero con fecha de vencimiento: "Eso creció. Lo que pasa es que Uber, para mi punto de vista, es muy barato y para mí tiene un fin eso, porque no llega a cubrir. Hay mucha gente que está sin trabajo y que hace, bueno, compra un auto o tiene un auto y se pone a trabajar en Uber para poder comer. Cuando esto vuelva a la normalidad... va a trabajar mucho menos".
Con una estructura que actualmente sostiene 63 puestos de trabajo mensuales, San Sebastián también ha sido parte de la transformación cultural dentro del rubro al incorporar personal femenino para la conducción de las unidades. "Hoy tenemos, si no, 6 o 7 [mujeres manejando]. Son limpias. Nosotros estamos muy atrás del tema de la limpieza. Y a veces el hombre, viste, eso no le da mucha... y bueno, las mujeres son más aplicadas en ese tema", detalló el empresario, destacando que es una tendencia que también se replica en firmas vecinas como Vercelli en San Nicolás.
Finalmente, Bertolero remarcó que la implementación del sistema SUBE trajo transparencia a la relación entre la empresa, el municipio y los usuarios, eliminando los viejos conflictos políticos en torno a las tarifas y subsidios. "Hoy con el tema de la SUBE, la municipalidad ya sabe cuánta gente sube, cuánta recaudación hay por día, los subsidios y todo. Está más blanqueado que antes. Y están con las cartas sobre la mesa, ¿viste? Porque se factura y esto es lo que tengo que ganar yo", explicó.
Más allá del interés de la empresa por seguir expandiéndose y evaluar nuevos recorridos interprovinciales, la prioridad de San Sebastián se mantiene en el trato diario con el pasajero para sostener el caudal de usuarios. "Tratamos siempre de solucionar problemas, tratar bien a la gente porque la gente es la que te paga el sueldo. Colectivos vacíos no sirven", concluyó Bertolero.