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4 de Mayo de 2026
LOCALES
4 de mayo de 2026
Damián Agotegaray recordó los inicios de la agrupación vecinal en Ramallo, analizó el presente político y económico y aseguró que hoy la sociedad “todavía está dispuesta a soportar” el ajuste, aunque con límites.
A más de una década de su irrupción en la política local, Damián Agotegaray volvió sobre aquellos años en los que, junto a un grupo de jóvenes y con el respaldo del dirigente desarrollista Hugo Chiapari, impulsaron una alternativa vecinal en Ramallo. “Allá por 2008 teníamos ganas de hacer algo distinto y nos encontramos con esa estructura que estaba latente”, recordó.
El espacio, formalizado como Agrupación Municipal de Integración Ramallense, tuvo su primera experiencia electoral en 2009, en un contexto dominado por el bipartidismo. “Era muy difícil hacerse un lugar. La polarización era muy fuerte”, señaló. Sin embargo, destacó el impulso inicial: “Esa primera elección tuvo mucho acompañamiento, teníamos locales en Villa, en Ramallo y en Pérez Millán”.
La construcción política, según relató, fue completamente autogestionada. “El aporte era todo nuestro. Terminábamos de pagar las deudas mucho tiempo después de las campañas”, explicó. Y agregó: “Los pasacalles los hacíamos nosotros, los colgábamos nosotros, todo era a pulmón”.
En ese proceso, remarcó el valor del grupo humano que integraba el espacio, muchos de ellos con sus primeros pasos en política. “Éramos jóvenes, sin experiencia, pero con muchas ideas. Hugo nos dio la posibilidad de expresarnos con libertad, sin condicionamientos”, destacó sobre la figura de Chiapari.
Con el paso del tiempo y tras dos elecciones, la agrupación dejó de competir. “Creo que fue una etapa cerrada. Tuvimos la oportunidad de mostrar nuestras ideas, pero no tuvo el efecto esperado en la sociedad”, reconoció. Aun así, sostuvo que la experiencia dejó una base sólida: “Hoy es parte de muchas anécdotas y de un grupo de amigos que sigue vigente”.
Consultado sobre la aparición de nuevas expresiones vecinales, Agotegaray valoró el esfuerzo. “Lo han hecho a pulmón como lo hicimos nosotros, y eso siempre es valorable. Entramos sin ningún interés económico y eso lo sostuvimos siempre”, afirmó.
En cuanto al escenario político actual, marcó un contraste con aquellos años. “Hoy las redes sociales cambiaron todo. Antes era casa por casa, hoy en dos minutos te hacés conocido”, señaló. Y agregó que también se modificaron las formas de construcción: “El contacto directo ya no es tan vital como era antes”.
Sobre la situación económica, el exdirigente fue cauto pero claro. “No es fácil generar un shock de confianza. Un país no se arregla en uno o dos años, se construye en mucho tiempo”, advirtió. En ese sentido, consideró que existe un cambio en la percepción social: “La sociedad todavía está dispuesta a soportar un poco más para sentar bases, pero cada vez cuesta más”.
Desde su experiencia en el sector metalmecánico, también describió un panorama complejo. “No la está pasando bien el sector. Las importaciones están pegando y el mercado interno está muy frenado”, explicó.
Aun así, defendió la necesidad de equilibrio económico. “El camino es no gastar más de lo que ingresa. Sin equilibrio fiscal no hay salida”, sostuvo. Aunque reconoció que ese proceso implica costos: “En el medio se rompen cosas y hay sectores que la pasan muy mal”.
Finalmente, al referirse a su vínculo actual con la política, fue contundente: “Participar hoy no. Es una etapa cerrada”. Sin embargo, aclaró que sigue de cerca la realidad: “Al que le gusta la política, nunca deja de informarse, de opinar y de pensar”.
Entre recuerdos, definiciones y análisis, Agotegaray dejó una mirada que combina experiencia local y lectura del presente: una política que cambió sus formas, una economía en tensión y una sociedad que, según su visión, aún busca equilibrio entre expectativas y realidad.