En un contexto atravesado por demandas de la comunidad educativa, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires junto al Municipio de Ramallo avanzaron con una inversión superior a los 42 millones de pesos para la reconstrucción de los techos de la Escuela Secundaria N° 7 y la Escuela Primaria N° 25 de El Paraíso.
En diálogo con medios locales, la inspectora distrital Alejandra Signo puso el acento en una problemática que atraviesa hoy a las instituciones: los conflictos de convivencia entre estudiantes. Con una mirada empática, remarcó que muchas situaciones comienzan como bromas o “cargadas” que luego escalan. “A veces algunos se ríen, pero a otros les afecta mal, se angustian”, explicó.
En ese sentido, llamó a reflexionar sobre los límites del humor y la responsabilidad colectiva: “No todo se puede decir, no todo ese humor negro cae bien en todos”. Y agregó que la escuela no puede sola frente a estas situaciones: “Le pedimos a la familia y a la comunidad que también se acerquen, porque esto pasa en todos lados, no solo en la escuela”.
La funcionaria también destacó el rol de la institución educativa como espacio de contención. Incluso en situaciones complejas, consideró que la intervención a tiempo puede evitar consecuencias mayores. “A veces es mejor que suceda en la escuela, donde hay adultos que pueden intervenir, y no afuera donde nadie se entera”, sostuvo.
En paralelo, Signo valoró el avance de obras en infraestructura escolar y subrayó su importancia en un contexto económico complejo. La inversión permitirá mejorar las condiciones edilicias de dos establecimientos clave para la comunidad de El Paraíso, y se enmarca en una serie de intervenciones que buscan fortalecer el sistema educativo en el distrito.
A su vez, la inspectora confirmó que la Escuela Secundaria N° 4 se encuentra en una etapa avanzada dentro del proceso previo a su construcción, lo que representa una expectativa importante para ampliar la oferta educativa local en los próximos años.
Otro de los ejes que abordó fue el impacto de la baja de natalidad en el sistema educativo. Según explicó, la disminución de nacimientos ya comienza a reflejarse en la matrícula escolar, lo que obliga a repensar la organización de cursos y recursos. “Hay escuelas donde disminuyen las secciones y esos recursos se redistribuyen en otras donde hay más alumnos”, indicó.
En ese sentido, detalló que el trabajo se realiza con una mirada a largo plazo, en articulación con equipos directivos e inspectores. “No se puede sostener una sección sin estudiantes. Tenemos que cuidar los recursos del Estado y adaptarnos a la realidad demográfica”, afirmó.
Finalmente, advirtió que esta tendencia no solo impacta en el presente sino también en el futuro del sistema educativo. “Hoy lo vemos en algunos niveles, pero es algo que va a seguir avanzando, por eso es importante planificar con tiempo y reorganizar las instituciones”, concluyó.