La interrupción de contratos y suspensiones temporales en el frigorífico ArreBeef generó preocupación en la región, donde alrededor de 400 trabajadores permanecen actualmente sin actividad. Desde el gremio de la carne señalaron que la situación responde a factores estacionales y a las dificultades que enfrenta la industria para competir en el mercado internacional.
El dirigente sindical Cristian Cardozo explicó que el parate se da en un contexto complejo para el sector, marcado por el aumento del precio del novillo y los problemas de competitividad que afectan a la industria frigorífica argentina.
“En este momento hay 400 personas cesantes. Soy optimista en que en la próxima semana se reincorpore la actividad, cuando se normalice la situación del precio del novillo”, señaló el representante gremial.
Según Cardozo, si bien estas interrupciones suelen repetirse cada verano, en los últimos años el escenario se volvió más delicado para los frigoríficos. “No voy a minimizar la situación y decir que es normal, pero es algo que sucede todos los años. En los veranos siempre pasa lo mismo, aunque ahora el problema se ha puesto un poco más grave”, explicó.
El dirigente también apuntó a los problemas de competitividad que enfrenta el país frente a otros productores regionales. En ese sentido, mencionó el crecimiento de la ganadería en países vecinos como Brasil y Paraguay.
“Argentina tiene un problema de competencia, de costos. Paraguay y Brasil han mejorado la genética y hoy producen animales con genética argentina, pero con un tipo de cambio que les conviene más para competir en el mercado internacional”, afirmó.
A pesar del momento que atraviesa el sector, Cardozo se mostró optimista respecto del desempeño de la actividad durante el año. “Yo creo que el año en la Argentina va a ser bueno. No es una expresión de deseo, sino que me baso en datos estadísticos”, sostuvo.
En ese sentido, recordó que el año pasado las interrupciones laborales se extendieron durante cuatro meses, mientras que en lo que va de este año el parate apenas lleva algunas semanas. “El año pasado fueron cuatro meses que esas personas no trabajaron. Este año fue solamente uno”, indicó.
La planta frigorífica cuenta con una importante dotación de personal, lo que refleja el impacto social que generan estas situaciones en la región. Según detalló el dirigente, “hasta hace un mes había unas 1.300 personas trabajando, de las cuales alrededor de 1.250 lo hacen directamente en planta”.
Respecto de los salarios, Cardozo explicó que un trabajador que recién se inicia en la actividad percibe un ingreso cercano al millón trescientos mil pesos. “Una persona con cero antigüedad debe andar en el millón trescientos mil pesos. Es un salario que está por arriba de la línea de pobreza”, señaló.
Los ingresos pueden incrementarse en función de la experiencia y de la productividad. En algunos casos, operarios especializados como los depostadores pueden superar ampliamente ese nivel salarial. “Hay sueldos de dos millones y medio de pesos de operarios, no de supervisión”, afirmó.
En paralelo, el dirigente también se refirió a la evolución del precio de la carne y explicó que los costos del sector condicionan los valores en el mercado. “La carne no va a bajar, lamentablemente”, advirtió.
Según detalló, el valor de los animales y los distintos costos de producción influyen directamente en el precio final. “Si un animal vale dos millones de pesos y después le sumás mano de obra, energía, logística e impuestos, se encarece mucho el producto”, explicó.
De cara a las próximas semanas, el gremio espera que la recuperación del precio del novillo permita reactivar la actividad en el frigorífico. “Veo que el mercado está reaccionando bien y soy optimista en que en los próximos días va a haber buenas noticias”, concluyó Cardozo.