Hoy 30 de octubre, el Club Los Andes de Villa Ramallo cumple su 107 aniversario.
Desde La Radio Ramallo enviamos un cálido saludo a esta institución.

El Club Los Andes, como nuestro amado país, tuvo sus épocas de esplendor y sus épocas de oscuridad, de crisis y resurgimiento.

En el recorrido de estos años, sin omitir taxativos juicios de valor, remarcamos los aspectos sobresalientes de su historia social y deportiva, manteniendo perennes el recuerdo de tantos hombres y mujeres que con grandes esfuerzos y sacrificios, dieron vida a esta querida institución.

Transcurría el mes de octubre del año 1910; un conjunto de jóvenes deportistas de nuestra Villa, con el natural entusiasmo de la adolescencia, unidos con el afán creador de hombres más experimentados, resuelven fundar un “Club Social y Deportivo” que llevara en su bandera el verde de las praderas y la blancura de las nieves eternas de nuestra cordillera, y así nace, gloriosamente aquél 30 octubre de 1910, un grupo de hombres y mujeres, inmigrantes, criollos, chacareros, comerciantes, gente con mayor prosperidad, algunos, y otros con más trabajo que dinero, se aúnan en otro acto de gran significancia: se funda el Club Atlético y Social Los Andes siendo, quizá, la síntesis perfecta de todo lo acontecido paralelamente en el orden nacional e internacional a nivel cultural, social, político y económico.

Sus fundadores

La idea nació de un grupo de amigos que tenían muchas ganas de tener su club. Ellos fueron: Primitivo y Alfredo Forno, Blas Bizzio, Rudesindo Barrutia, Luis Mazzola, Santiago y Benedicto Walsh, Dalmiro Castex.

Por carecer de local social propio, las reuniones de la flamante Comisión Directiva se realizan en el bar Patrignani (local hasta hace poco ocupado por la tienda “La Sorpresa”).

Un deporte que hacía a pasos agigantados su incursión en el país era el FÚTBOL, cuya cuna precisamente era la Patria de los vecinos radicados que, en forma entusiasta propiciaron los encuentros aquí.

El primer match de fútbol fue el llevado a cabo en el año 1902, cuando era Intendente el Sr. Marcos R. Casas, quien facilitó un terreno situado cerca de la plaza principal de la localidad cabecera del Partido, que se encontraba totalmente descampado y sin alambrados perimetrales. Para que se marcara la cancha en primer término se debió cercar el campo, a ello contribuyó la firma Traverso, cerealista de la Estación, que también donó los arcos. El equipo de Ramallo debía enfrentar a uno de mucho prestigio en la provincia de Santa Fé: el Provincial, de la ciudad de Rosario.

Las camisetas fueron donación del Mayor Dalmiro Castex y los premios, de la casa Zamboni, consistente estos en trofeos y medallas.

Para alegría de todos los locales, el equipo ramallense se impuso en base a garra y dinamismo a los rosarinos. Conformaron el once ramallense: Villarruel, Juan Mora y Faustino Gil, Benedicto Walsh, Dalmiro Castex, Miguel A. Inchausti, J. Hunt y Juan Joyce. Como suplentes actuaron José A Figueroa, Abel Gomez y F. Farías.

Ya para esa época eran muchos los lugareños que sentían verdadera pasión por este deporte, muestra de ello es que en el día indicado, se jugaron otros encuentros de “categoría” menores.

Sede propia

Para la realización de reuniones sociales, bailes, kermeses, etc. Se alquilaba el salón de la desaparecida Sociedad Italiana. Existen fotos de esa época, donde nuestras abuelas y abuelos, en un marco de belleza y elegancia –los caballeros con sus trajes domingueros, las damas luciendo sus mejores prendas- competían en las danzas de aquellos tiempos: lanceros, mazurcas, valses, con sana y genuina alegría, corteses los varones, hermosas y gentiles las damas.

 A comienzos del año 1920 cierra sus puertas el café y bar “Pardo”, cuyo local, propiedad de los señores Gnecchi Hnos., es ofrecido en locación a los directivos del Club Los Andes. Es la gran oportunidad. En pleno centro de nuestra Villa, lugar cerrado y cubierto, en muy buenas condiciones.

Se acepta el ofrecimiento y de inmediato se toma posesión de lo que es hoy, y será por siempre la sede social de la institución.

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