Cada 5 de mayo se conmemora en todo el mundo el Día del Celíaco. El objetivo de la fecha es de concientizar e informar sobre esta patología que afecta a muchas personas y que muchas veces no cuentan con un diagnóstico certero.

La celiaquía es una intolerancia permanente al gluten del trigo, avena, cebada y centeno (Tacc) que se presenta en individuos genéticamente predispuestos, y que se caracteriza por una reacción inflamatoria, en la mucosa del intestino delgado que dificulta la absorción de nutrientes. Este fenómeno produce el clásico cuadro de malabsorción. Se estima que en Argentina 1 de cada 100 habitantes puede ser celíaco.

En niños: suele presentarse diarrea crónica, vómitos reiterados, marcada distensión abdominal, falta de masa muscular, pérdida de peso, retraso del crecimiento, baja estatura, cabello y piel secos, descalcificación, inapetencia, mal carácter o irritabilidad, alteraciones en el esmalte dental, dislexia, autismo, hiperactividad entre otras.

En adolescentes: dolor abdominal, falta de ánimo, rechazo a la actividad deportiva, retraso en el ciclo menstrual y frecuentemente baja estatura, retraso puberal, estreñimiento, queilitis angular, aftas recurrentes, anemia ferropénica, cefaleas, entre otras.

En adultos: osteoporosis, fracturas, artritis, diarreas, estreñimiento, desnutrición, abortos espontáneos, hijos recién nacidos con bajo peso, impotencia, infertilidad, pérdida de peso, anemia ferropénica, caída del cabello, colon irritable, menopausia precoz, astenia, depresión, epilepsia, neuropatías periféricas, cáncer digestivo, entre otras.

Así mismo familiares de 1º y 2º grado de pacientes con celiaquía, pacientes y familiares de pacientes con diabetes tipo 1, trastornos inmunes tiroideos o hepáticos, síndrome de Down, y trastornos neurológicos, también conforman un grupo de alto riesgo que debería someterse a los estudios diagnóstico, ya que existe una alta prevalencia de enfermedad celiaca asociada a estas patologías.

El primer paso del diagnóstico de esta enfermedad, consiste en la consulta al médico, quien evaluará los síntomas y pedirá como primer estudio un análisis de sangre, específicamente, anticuerpos. Y el segundo paso, más allá de que el resultado de sangre sea normal, consiste en realizar una biopsia de intestino delgado. La biopsia confirma el diagnóstico de enfermedad celiaca.

El tratamiento consiste en una dieta estricta y libre de gluten de por vida; esto quiere decir un plan de alimentación sin harinas de trigo, avena, cebada y centeno (Tacc), ni de productos que puedan contener la proteína, como son muchos de los alimentosindustrializados; para lo cual es indispensable que cada celiaco cuenta con la ‘Guía de alimentos y medicamentos para celiacos’, donde se encuentran todos los productos que han sido analizados por entidades competentes que aseguran la mínima cantidad de gluten (1 ppm) en su composición.

Es importante remarcar, que el tratamiento debe hacerse una vez efectuado el diagnostico.

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