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29 de Octubre de 2026
LOCALES
29 de octubre de 2026
La titular de SUTEBA Ramallo vinculó el crimen de Nancy Godoy con la violencia que atraviesa la educación y reclamó mejores condiciones para enseñar en las escuelas rurales.
La noticia llegó desde Corrientes, pero el impacto atravesó todo el país. La muerte de Nancy Godoy, la maestra rural asesinada después de denunciar el abandono de su escuela, encontró eco en Ramallo, donde el paro docente tuvo una adhesión cercana al 99% y se convirtió en una jornada de duelo, protesta y reflexión.
Para Soledad Guidi, secretaria general de SUTEBA Ramallo, la conmoción no admite matices. “Este es el límite”, afirmó durante una entrevista en La Radio Ramallo, al describir una situación que calificó como un femicidio y como el desenlace más extremo de una cadena de violencias que atraviesan la tarea docente.
La dirigente recordó que Godoy había denunciado reiteradamente las condiciones de la escuela donde trabajaba: sin agua, con roedores y con una soledad que terminó siendo fatal. “Quería enseñar a sus estudiantes en condiciones dignas”, resumió.
El paro convocado por CTERA unificó a los sindicatos docentes de todo el país. En Ramallo, explicó Guidi, la adhesión fue masiva y estuvo acompañada por una concentración local mientras, en Buenos Aires, docentes marchaban hacia la Casa de Corrientes para exigir justicia.
Más allá del caso puntual, la dirigente sostuvo que el asesinato expone un problema estructural. Señaló que el desfinanciamiento educativo repercute en el mantenimiento de las escuelas y en la posibilidad de garantizar condiciones básicas para enseñar y aprender.
Sin embargo, marcó una diferencia con la realidad local. Tras varias recorridas por establecimientos rurales del distrito, aseguró que las escuelas de Ramallo “están en muy buenas condiciones”, gracias al trabajo conjunto de docentes, directivos y Consejo Escolar.
Esa aclaración no le quitó dramatismo al mensaje. Al contrario: puso en valor el esfuerzo cotidiano de las maestras rurales, que muchas veces limpian las aulas, preparan la leche para sus alumnos y asumen tareas que exceden ampliamente la enseñanza.
“Las señoritas limpian las escuelas rurales”, relató, describiendo una realidad silenciosa que pocas veces ocupa el centro de la escena.
Para Guidi, el caso de Nancy Godoy también refleja una sociedad cada vez más atravesada por la violencia. “La conflictividad social está desbordando”, sostuvo, al advertir que ese clima termina ingresando también a las escuelas.
Por eso, insistió, la respuesta no podía limitarse a una medida gremial. La movilización buscó dejar un mensaje más profundo: que ninguna docente vuelva a quedar sola mientras reclama condiciones dignas para ejercer su trabajo.
Al finalizar la entrevista, Guidi resumió el sentido de la jornada con una frase que condensó el sentimiento compartido por miles de educadores: “Hoy nos falta una de nosotras”.