Jueves
3 de Septiembre de 2026
3 de septiembre de 2026
Darío Paoloni, gerente de la Cooperativa Agropecuaria de La Violeta, analizó el escenario internacional, la suba de los granos y las decisiones que toman los productores para la nueva campaña. Anticipó más maíz de primera, una superficie de soja similar a la habitual y nuevas inversiones en infraestructura.
El mercado de granos atraviesa un escenario marcado por la incertidumbre internacional, pero también por una recuperación de los valores de la soja. En este contexto, los productores de la zona comienzan a definir la estrategia para la nueva campaña.
Darío Paoloni, gerente de la Cooperativa Agropecuaria de La Violeta, consideró que la reciente baja registrada en Chicago no necesariamente representa un cambio de tendencia. “La baja de ayer más que nada son tomas de ganancia, no es que vaya a bajar”, sostuvo durante una entrevista radial.
Para Paoloni, distintos factores explican el comportamiento de los mercados. Entre ellos mencionó las condiciones climáticas en Estados Unidos y la Unión Europea, además del impacto de los conflictos bélicos sobre el comercio internacional de granos.
“Están complicadísimos con la salida porque le están bombardeando los lugares clave de los puertos”, señaló al referirse a las dificultades de Ucrania para exportar su producción. En particular, destacó la importancia de Odesa como uno de los principales puntos de salida hacia el Mar Negro.
En el ámbito productivo, el escenario de precios y las perspectivas climáticas ya empiezan a influir sobre las decisiones de los productores.
Paoloni anticipó un mayor protagonismo del maíz temprano. “Acá va a haber bastante maíz de primera. Como hace mucho no se hacía”, explicó.
El dirigente señaló que el maíz de primera tuvo resultados menos favorables durante los últimos años, aunque ahora vuelve a ganar espacio en la planificación. El trigo, en tanto, mantiene una superficie similar a la del año pasado.
La arveja tendrá una fuerte reducción. “Muy poca arveja, menos de la mitad del año pasado por el mercado”, indicó.
En soja, la expectativa es mantener una superficie similar a la habitual. La variable determinante será el clima y la llegada de lluvias durante los próximos meses.
“Esperemos que sea, porque viste que las últimas lluvias eran veinte, treinta milímetros y el agua no sube a los campos”, planteó.
Las condiciones de humedad también podrían modificar el calendario de siembra. De acuerdo con lo que observa la cooperativa, los productores evalúan aprovechar las ventanas que permita el clima.
“Yo creo, por lo que están hablando los productores, que la siembra de maíz va a empezar antes de lo que se siembra siempre”, afirmó Paoloni.
Incluso estimó que podría comenzar durante los primeros días de septiembre. La estrategia será aprovechar las condiciones disponibles para sembrar temprano el maíz y luego encontrar el momento adecuado para la soja.
“Una vez que esté sembrada, nacida, como hablamos siempre, que nunca le falte el agua, menos en verano”, explicó.
La actividad de la cooperativa también está acompañada por nuevas inversiones. Una de ellas es el proyecto de combustible para los socios, que ya fue probado y espera la habilitación definitiva.
“Ya estuvimos probando y todo, anda todo muy bien, pero la habilitación todavía definitiva no está”, detalló Paoloni.
La capacidad de almacenamiento también creció. Sobre la Ruta 9, la cooperativa había construido dos silos de 1.400 toneladas y recientemente incorporó otro de 5.600 toneladas.
“Es una planta en la cual va teniendo mucho acopio en torno a un lugar estratégico”, explicó.
Ahora, el próximo proyecto está relacionado con la arveja. La cooperativa analiza construir una planta específica para este cultivo debido a las características particulares que requiere su manipulación y almacenamiento.
“Estamos viendo para hacer una planta exclusivamente para arveja”, adelantó Paoloni.
Según explicó, la cooperativa maneja entre 12.000 y 14.000 toneladas de arveja y necesita una infraestructura que permita preservar la calidad del grano. La iniciativa estaría ubicada en la zona de la Ruta 51 y la autopista.
El balance de la campaña mostró diferencias importantes entre cultivos. La soja tuvo un comportamiento irregular en la zona, con lotes que registraron rindes muy bajos y otros que alcanzaron valores superiores.
“Hubo rindes de ocho, diez, quince quintales, como también por ahí hubo de treinta en el partido de Ramallo, pero en general fue floja”, describió Paoloni.
La caída de la soja fue compensada por los resultados del trigo y el maíz.
“Compensamos mucho con una cosecha récord de trigo y también de maíz”, afirmó.
El volumen total de la cooperativa podría ubicarse entre 360.000 y 370.000 toneladas. “Nunca lo habíamos hecho”, destacó.
Sin embargo, consideró que una mejor performance de la soja habría permitido alcanzar un volumen todavía mayor.
“Si hubiera venido bien la soja tal vez hubiéramos llegado a lo que normalmente eran las cuatrocientas mil toneladas”, sostuvo.
De cara a la nueva campaña, la expectativa está puesta en las lluvias. Los precios pueden ofrecer una oportunidad, pero la disponibilidad de agua seguirá siendo determinante para transformar esa mejora en producción.
“Sabemos que a veces el tema es climático y no podemos hacer nada”, afirmó Paoloni.
El productor espera que las condiciones acompañen durante los próximos meses. “Si llega a venir más o menos bien, podemos llegar a tener una buena, una muy buena cosecha”, finalizó.