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29 de junio de 2026
Mientras Cabo Verde vive el momento más importante de su historia futbolística, Adriano Tomás Custodio Méndez volvió a recordar su paso por Social Ramallo. "En Ramallo me trataron muy bien. Tengo muy lindos recuerdos", aseguró en diálogo con la Radio Ramallo el primer futbolista nacido en África en jugar oficialmente en el fútbol argentino.
Hay historias que parecen imposibles de cruzar. ¿Qué puede unir a un pequeño pueblo del norte bonaerense con un archipiélago africano perdido en el océano Atlántico? La respuesta tiene nombre y apellido: Adriano Tomás Custodio Méndez.
Mientras Cabo Verde vive días históricos gracias a la inolvidable actuación de su selección en el Mundial, en Ramallo también hay un motivo para sentirse parte de esa alegría. Mucho antes de que el país africano sorprendiera al mundo, uno de sus hijos dejó su huella con la camiseta de Social Ramallo.
Custodio, el primer futbolista nacido en África en disputar partidos oficiales en el fútbol argentino, no oculta la emoción cuando habla del presente de su país natal.
"Estoy disfrutando la hazaña que ha logrado Cabo Verde. Por ser la primera vez, sin experiencia y terminar segundo en una zona tan difícil... es algo increíble, inesperado", cuenta con una mezcla de orgullo y sorpresa.
La emoción tiene una explicación sencilla.
"Yo jamás esperé tener vida para ver a Cabo Verde en un Mundial", confiesa.
Su historia comenzó muy lejos de las canchas argentinas. Nació en Cabo Verde, pero siendo apenas un niño emigró junto a una de sus hermanas para instalarse definitivamente en la Argentina. El desarraigo llegó demasiado temprano.
"Fue una historia bastante triste, pero uno supo sobreponerse siendo tan chico y poder lograr todo lo que después logré", recuerda.
Ese camino de adaptación terminó construyendo una identidad compartida.
"Ya llevo cincuenta y dos años acá... soy argentino", resume con naturalidad.
Su carrera profesional lo llevó por Estudiantes de La Plata, Temperley, clubes de Chile, Bolivia, Venezuela y Portugal. Fueron casi dos décadas recorriendo canchas y ciudades. Sin embargo, entre tantos destinos, Ramallo conserva un lugar especial en su memoria.
Su paso por Social Ramallo duró apenas una temporada, pero alcanzó para dejar un recuerdo imborrable. Integró aquel equipo dirigido por Alejandro "Pato" Agotegaray junto a futbolistas como Hernán Lizi, Aldo Soria y Rubén Acevedo, en un plantel que todavía hoy permanece en la memoria de los hinchas.
Custodio explica que nunca necesitó fórmulas demasiado complejas para ganarse el respeto de la gente.
"Donde voy trato de pasarla bien. Trato de dar todo lo que puedo sin guardar nada."
Esa manera de vivir el fútbol terminó convirtiéndose también en una forma de atravesar la vida. Entrega, compromiso y cercanía con las personas fueron constantes durante toda su carrera, y Ramallo no fue la excepción.
"En Ramallo me trataron muy bien. Tengo muy lindos recuerdos", dice con una calidez que deja en claro que no se trata de una frase de ocasión.
Aunque el tiempo fue alejando los contactos cotidianos, algunos nombres siguen apareciendo con afecto.
"Tengo el contacto del Pato y lo tengo que llamar", admite entre sonrisas al recordar a Agotegaray, uno de los entrenadores que marcaron su recorrido.
La conversación vuelve inevitablemente a Cabo Verde. Custodio explica que el crecimiento del seleccionado no fue producto del azar, sino de un largo proceso para reunir futbolistas nacidos o criados en distintos países.
"Fue un estudio que hicieron buscando jugadores por todos lados. Y apareció esta banda que ha hecho historia."
Para él, el verdadero mérito está en haber competido de igual a igual con selecciones de enorme tradición.
"Lo que han logrado es un gran mérito", afirma.
Su mirada combina el orgullo del caboverdiano con el afecto del argentino. Son dos identidades que aprendieron a convivir durante más de cinco décadas y que hoy se unen en una misma emoción.
Cuando la entrevista termina, Custodio deja una última frase que resume buena parte de esta historia.
"Gracias por acordarse de mí."
No habla desde la nostalgia, sino desde la gratitud. Porque el fútbol suele medirse en títulos, ascensos o estadísticas. Sin embargo, hay otras victorias que sobreviven al paso del tiempo. Son las que quedan guardadas en la memoria de un pueblo y en el corazón de quienes alguna vez encontraron allí un lugar para sentirse en casa.
Para Ramallo, Adriano Custodio fue un futbolista que vistió la camiseta de Social. Para él, en cambio, Ramallo sigue siendo ese rincón de la Argentina donde, lejos de Cabo Verde, descubrió que también podía pertenecer.