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21 de Abril de 2026
LOCALES
21 de abril de 2026
El secretario de Obras Públicas, Leandro Torri, repasó las intervenciones en barrios, detalló el plan de bacheo y reconoció las dificultades para sostener infraestructura en un contexto de restricciones económicas.
La obra pública en Ramallo volvió al centro de la agenda con avances concretos en pavimentación, pero también con reclamos vecinales y desafíos estructurales que condicionan el ritmo de ejecución. En ese escenario, el secretario de Obras y Servicios Públicos, Leandro Torri, trazó un panorama de gestión que combina cumplimiento de compromisos, planificación técnica y limitaciones presupuestarias.
Uno de los hitos recientes fue la finalización del asfaltado en Barrio Las Ranas, en Villa Ramallo. “Ya las 17 cuadras han quedado finalizadas, una obra que cambia totalmente la realidad de cualquier barrio”, sostuvo el funcionario, al remarcar el impacto directo en la calidad de vida de los vecinos. La intervención se enmarca en un proceso más amplio que incluyó previamente la llegada de servicios básicos como agua, cloacas y cordón cuneta.
En paralelo, el Municipio avanzó sobre una arteria clave para la circulación urbana: calle Lazarín. Se trata de un corredor con alto tránsito, atravesado por instituciones educativas. “Era un compromiso que el intendente había asumido y hoy lo pudimos cumplir. Estaba en muy malas condiciones”, explicó Torri. La obra no solo beneficia a los frentistas, sino también a la comunidad educativa de la zona, donde funcionan una escuela técnica, una primaria, una secundaria y un jardín.
El funcionario detalló además el proceso técnico detrás de las intervenciones. “Se levantó todo lo que quedaba del asfalto, se trabajó sobre el paquete estructural y luego se hizo la carpeta asfáltica”, indicó, subrayando la importancia del análisis previo del suelo. En ese sentido, remarcó que “es fundamental tener una buena base” para garantizar la durabilidad de las obras.
Más allá de los trabajos ejecutados, el foco también está puesto en el mantenimiento. El área recibe reclamos vecinales por el estado de calles y baches, una demanda constante en la ciudad. “Tenemos reclamos y la idea es trabajar con una frecuencia semanal para ir resolviendo todas las situaciones”, señaló Torri, quien confirmó que ya hay pedidos en agenda tanto en Ramallo como en otras localidades del partido.
El plan de obras continuará en Barrio La Ribera, donde se proyecta una intervención similar a la realizada en Las Ranas. “Vamos trabajando con una lógica de ir cerrando los barrios”, explicó el funcionario, en referencia a completar la infraestructura urbana para optimizar recursos y mejorar la transitabilidad.
En el plano sanitario, también se concretaron mejoras en el Hospital José María Gomendio. Allí se reacondicionó el sector de oncología con nuevos espacios de atención. “Va a haber un sector de admisión, sala de espera y áreas específicas para el tratamiento. Es una obra muy importante para la salud”, destacó.
Sin embargo, no todo depende de la órbita municipal. Torri apuntó a las dificultades para lograr respuestas en infraestructura bajo jurisdicción nacional, especialmente en rutas y accesos. “Hemos hecho presentaciones judiciales para que se hagan los mantenimientos correspondientes”, afirmó, al referirse al estado de corredores clave como la Ruta 9. Según indicó, las intervenciones realizadas “han sido más de mantenimiento que de fondo”, lo que provoca un rápido deterioro.
El mismo diagnóstico se replica en otros servicios. Sobre el sistema ferroviario, el funcionario fue directo: “No tenemos vínculo con Nación”, lo que limita la capacidad de gestión ante los problemas que afectan a los usuarios.
En ese contexto, la variable económica aparece como un condicionante transversal. “Este tipo de obra necesita recursos muy importantes y hay un desfinanciamiento grande”, reconoció Torri, al tiempo que explicó que el Municipio avanza con fondos propios y herramientas como la tasa vial para sostener parte de la inversión.
Entre obras terminadas, proyectos en marcha y demandas pendientes, la gestión local busca equilibrar expectativas y recursos. La calle asfaltada es visible y concreta; el reclamo, también. Entre ambos, se juega el pulso cotidiano de la obra pública en el territorio.