Lunes
6 de Abril de 2026
LOCALES
6 de abril de 2026
El presidente del Centro de Comercio e Industria de Villa Ramallo cuestionó la falta de estudios físico-químicos en los análisis de agua y alertó sobre el impacto ambiental de nuevos proyectos. Reclamó priorizar controles y planificación sin descuidar el empleo.
En medio del debate por el desarrollo productivo en el partido de Ramallo, el presidente del Centro de Comercio e Industria de Villa Ramallo, Alejandro Natalini, puso el foco en una preocupación central: la calidad del agua y los posibles efectos ambientales de nuevas inversiones en la región.
Durante una entrevista radial, el dirigente sostuvo que la discusión pública no puede limitarse únicamente a la generación de empleo, sino que debe contemplar una mirada integral sobre los recursos naturales. “Se está enfocando en una sola cuestión, que es la mano de obra y el trabajo, que está bárbaro, que es necesario en Ramallo, pero cuando hacemos una aprobación de una obra tenemos que tener en cuenta un montón de cosas”, remarcó.
En ese sentido, Natalini subrayó la importancia estratégica del recurso hídrico en una zona atravesada por el río Paraná y con fuerte dependencia de acuíferos subterráneos. “El agua es esencial, no es que la vamos a ir a comprar envasada. No es nada fácil poder abastecer a dos ciudades con agua para consumo, es algo muy serio”, advirtió.
Uno de los puntos más críticos de su planteo fue la ausencia —según indicó— de análisis completos sobre la calidad del agua. “Hace seis o siete años que en los informes se presentan solamente análisis bacteriológicos. No entiendo por qué no muestran los análisis físico-químicos”, cuestionó.
En esa línea, vinculó su preocupación con la actividad industrial en la zona, particularmente con el uso de fertilizantes. “Cuando el nitrógeno toca el agua se generan cambios y termina transformándose en nitritos y nitratos. Los nitratos en agua son muy complicados de sacar y son muy peligrosos”, explicó, al tiempo que advirtió sobre los riesgos para la salud, especialmente en embarazadas y adultos mayores.
Lejos de rechazar el crecimiento económico, Natalini insistió en la necesidad de planificación y cumplimiento de normas ambientales. “A mí me encantaría que Ramallo crezca, pero que crezca sano”, afirmó.
También defendió la intervención judicial en proyectos cuestionados por su impacto ambiental, al considerar que deben respetarse los procedimientos legales. “Creo que tenemos que ir por los carriles legales. Si cuando hay un estudio de impacto ambiental da todo bien, es bárbaro, pero hay que presentarlo”, sostuvo.
En relación a iniciativas como el desarrollo de termas, planteó interrogantes sobre el tratamiento de los efluentes: “¿Dónde va a estar la disposición final del agua? Vamos a cambiar un ecosistema completo. ¿Cuáles son las consecuencias? Nadie lo sabe porque no se presentó un plan”.
El dirigente también cuestionó antecedentes de instalación de industrias en la región, al señalar que en algunos casos se trasladaron desde otras ciudades por conflictos previos. “Cada vez que queremos instalar una industria, no se instala cualquiera: viene y se instala acá. Una fábrica que sacaron de otro lugar por irregularidades terminó en Ramallo y la recibimos con los brazos abiertos”, afirmó.
Asimismo, puso en duda el impacto real en el empleo de grandes empresas. “En su momento se prometió mucho trabajo, pero después no hay más de cien personas trabajando. No resolvió el tema laboral”, indicó.
Por último, Natalini insistió en que el abastecimiento de agua será un eje crítico en los próximos años. “El tema del agua va a ser muy complicado y tenemos que tener mucho cuidado con las empresas que se radican contra el río Paraná, porque pueden tener consecuencias muy graves”, alertó.
Y cerró con una reflexión: “El tiempo será testigo de lo que vaya a pasar. Yo solamente trato de transmitir lo poco que he aprendido”.