La Convención bonaerense del radicalismo fracasó ayer en su intento por fijar una posición respecto a los acuerdos electorales del centenario partido en la Provincia. Ninguno de los sectores en pugna consiguió quórum y el plenario fue nuevamente convocado para la segunda semana de abril.

El sector oficialista liderado por Ricardo Alfonsín y la oposición cuya cabeza visible es Daniel Salvador pero en la que abrevan sectores proclives tanto a un acuerdo con Mauricio Macri como con Sergio Massa, no pudieron imponer un número mínimo de convencionales, con lo que no hubo un pronunciamiento en torno de las alianzas.

Pero en términos políticos, el frustrado cónclave aparece como un traspié para el alfonsinismo, que si bien iba al encuentro con la idea de respetar lo que la Convención nacional dispusiera en materia de acuerdos políticos, era el sector que sostenía la idea de que el radicalismo avanzara en un esquema de centroizquierda con una fórmula propia encabezada por Julio Cobos.

La oposición le sacó a Alfonsín esa posibilidad, pero tampoco pudo imponer un criterio propio que, además, le cuesta sintetizar. Es que allí conviven convencionales ligados a dirigentes que buscan un acuerdo con Sergio Massa y otros que, alineados con Ernesto Sanz, presionan para un cierre con Mauricio Macri.

En medio de esas dos posturas hay radicales que reman un acuerdo amplio que incluya al radicalismo, a Massa y a Macri.

El sector opositor decidió ayer en el frustrado plenario de Arrecifes, conformar una mesa de conducción provisoria de la Convención y colocó al frente a Mariano Mugnolo, ligado a Salvador.

En medio de la indefinición, ahora todos los cañones apuntan a la Convención nacional llamada en Gualeguaychú donde se prevé que surja un documento que avale acuerdos electorales con diversas fuerzas de la oposición.

Lo que parecería en claro, entonces, es el final de la aventura de la UCR en lo que quedó del Frente Unen que podría terminan liderando Margarita Stolbizer.

 

Fuente: www.eldia.com

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