Por Fernando Latrille
Si hay algo más devaluado que el peso en nuestro país es la palabra del Presidente. Nadie se pregunta ya por una reelección de Macri la pregunta es ahora si termina su mandato. Cuando eso sucede, por más que no lo advierte quien cree seguir teniendo algo de poder, el derrumbe ha comenzado.

El periodista y director de  Elcohetealaluna.com Horacio Verbitsky daba cuenta de la situación en su columna del domingo:

“Un político preguntó por qué la fecha del paro general se había fijado para un mes después, cuando la situación social, política y económica ardía. El hombre de la campera meditó y al fin dijo:

—El Presidente nos dijo que tiene la casa preparada en Roma, hasta las cortinas. Y nosotros no queremos ser el pretexto”. (Ver nota en https://goo.gl/sjaVLM )

“Vinieron a desorganizar la vida a la gente”, había dicho –sabia y de manera popuar- CFK. Es que la Alianza II, Cambiemos se ha caracterizado por haber hecho añicos el tejido industrial productivo para pasar un sistema rentístico financiero que sostiene la clase trabajadora con un endeudameinto feroz  hundiendo al país  en la peor de sus crisis desde la vuelta de la democracia.

A diferencia de aquel desolador 2001 que venía de la década menemista de privatización y desempleo, la Alianza Cambiemos tomó el país con un crecimiento de un 2,5 % según la medición que realizaron ellos mismos desde el INDEC teniendo de titular a Jorge Todesca, y desendeudado. Por lo tanto: “la pesada herencia”, fue a parar al catálogo de frases mentirosas con la que se ha caracterizado la alianza gobernante que pasó de: “brotes verdes”; “lluvia de inversiones”; “lo peor ya pasó”; “el segundo semestre”; “la luz al final del túnel”; a una mentira más con el “estamos atravesando la tormenta”. Y no hay margen para la mentira, son ellos mismos los que sumergen al pueblo argentino y eso comienza a exasperar.

Mientras el dólar no se detiene ante las corridas y la fuga de capitales de la que ellos son parte; mientras la inflación termina haciendo que al salario le sobren días de mes; mientras los tarifazos  duelen azotando a cada hogar, nadie se resiste a creer las mentiras que anunciarán. “Campaña del miedo”, dijeron ante quienes alertábamos quién era Macri. Ahora se vive el terror. El terror del desempleo que golpea también a Ramallo, el terror del “no me alcanza”, el terror de “nuevamente no hay futuro”, porque ya el presente se desdibuja.

Macri grabó un mensaje donde lo vimos suspirando, dicen que tuvo que grabar dos veces, que esa fue la mejor. En verdad vimos que puede ser uno de los mensajes de despedida. Estamos frente a un gobierno al que le quedan pocas cartas por jugar y la única forma de permanecer en el poder  es porque para diciembre se espera la reunión del G20 en Argentina y es por eso solamente que se le sigue sosteniendo la mano desde el país del norte. A lo mejor consiguen que le puedan adelantar desde el FMI los dólares que le faltan hasta terminar su mandato, pero solamente será tapar agujeros a costa de un ajuste brutal que es difícil pensar que el pueblo no ponga límites.

Luego de esos mensajes que lejos estuvieron de frenar nada, el alza del dólar siguió su rumbo licuando salarios. Porque estaba claro, Dujovne nos dijo que salía de raje a Washington en busco de que le adelanten reembolsos que estaban previstos, programados, para los años 2020 y 2021. Es decir, se patinaron lo ya acordado y necesitan adelantos. Endeudar y fugar es el mecanismo de la clase fugadora que nos gobierna.

También, en su anuncio Nicolás Dujovne habló del “derecho de exportación transitorio”, para cobrarles algo al sector exportador. Algo, no sea cosa que se enoje ese sector aliado. Y también porque Mauricio no solamente es Macri, sino Blanco Villegas. Él es representante del sector que se  benefició con la devaluación que llevó adelante ni bien asumió. Es bueno recordar que CFK dejó su gobierno con un dólar a 9,60 y luego vino una devaluación de Macri que benefició al sector exportador al que también le redujeron y eliminaron las retenciones.

Ahora, cuando la Alianza se desdibuja intenta hacerse de los dólares que le faltan y cobrará entonces “de a 4 pesos por cada dólar exportado para las exportaciones primarias y los servicios, en el caso de los servicios regirá el primero de enero de 2019 en el caso de la exportaciones primarias empieza a regir inmediatamente”, y también anunció el de  “3 pesos por dólar para el resto de las exportaciones”, así lo informó Dujovne.

No parece serio lo que hacen. Y esto no es menor en el análisis porque más allá de que vienen a representar al sector financiero internacional hay también impericia en su accionar. Ahora, luego de la brutal transferencia, se busca una “medida transitoria”, pero al mismo tiempo se compensa al sector agroexportador como anunció Dujovne “adelantando el cronograma de reducción de los derechos exportación de la soja y sus derivados que confluía mediante una escalerita descendente al 18% en diciembre de 2019 al día de hoy. Es decir que ya la soja y sus derivados enfrentan a partir de mañana el gravamen que ya tenía reducido al 18%”, remarcó en el mensaje de ayer por la mañana.

Estamos ante el colapso. Tenemos como sociedad una responsabilidad mayor que es la de no permanecer impávidos frente al atropello. Si hablamos de saqueos, por lo que nos quedó grabado en nuestras cabezas asociamos a personas que se llevan por la fuerza mercadería de algún local de venta sin pagar por ella. Esas imágenes de 2001 volvieron hechas realidad en distintas provincias donde se van registrando los saqueos. Pero no tenemos en el imaginario a los saqueadores, a los que realizan el robo silencioso con transferencias de los que menos tienen a los que más tienen. Eso hizo Macri, una brutal transferencia de recursos a costa de la clase trabajadora que pagará la fuga de capitales de él,  de sus familiares y de los miembros de su gabinete. Nuevamente esa deuda de ellos la hacen nuestra esclavizándonos a la peor de las miserias.

*Imagen que ilustra el artículo es arte y fotografía del artista Seb Janiak

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