La imagen que se podía observar este martes en las primeras horas de la tarde en la ciudad de Ramallo, duele. No es la primera vez, pero si sería bueno que sea la última.

Este hombre llegó hasta Avenida Savio y San Francisco Javier y discretamente tomó las bolsas en el interior del contenedor, las abrió con cuidado, sacó alimentos que consideraba todavía podían consumirse.

La imagen de lo acontecido en la ciudad de Ramallo, es de esta semana y debe llamar a la reflexión no sólo a la clase dirigente a nivel local sobre la que pesa la responsabilidad mayor sino a todos los ciudadanos.

 
Carros recogiendo cartones y desechos aparecieron hace dos años atrás y desde este medio también se alertó a las autoridades de ese entonces.

Es intolerable que un distrito como este con los recursos que posee una persona tenga que hurgar en la basura. 

Debe ser una señal hacia la comunidad en general para que cada uno desde su lugar pueda realizar un pequeño o gran aporte –aquellos que están en condiciones de realizarlo-- para ayudar a los que más lo necesitan.

 
Ramallo no puede permitirse tener a ningún habitante buscando su alimento en la basura.

 

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