La crecida del río Paraná encendió señales de alerta en el sector turístico de Ramallo, que atraviesa semanas de incertidumbre ante las consultas de visitantes que todavía no terminan de confirmar sus reservas. En ese contexto, Emanuel Berdullas, vicepresidente de la Cámara de Turismo del partido, explicó que la situación hidrológica requiere seguimiento, pero remarcó la importancia de comunicar información precisa para evitar que el temor termine perjudicando la actividad.
En diálogo con Radio Ramallo, el referente turístico explicó que el video que publicó en redes sociales buscó poner en contexto el avance del agua y sus posibles consecuencias para el distrito. La repercusión de la publicación reflejó la preocupación de quienes evalúan elegir Ramallo para sus próximas vacaciones.
“Explicar solamente eso, que Ramallo no es así, que estamos en un canal principal, que es grande, que falta mucho para que el agua realmente nos preocupe”, sostuvo Berdullas, aunque reconoció que el sector sigue con atención la evolución de los niveles del río.
Según indicó, los próximos 12 a 15 días serían importantes para observar cómo se desplaza la creciente desde Corrientes hacia esta zona. En ese seguimiento, explicó, existe un trabajo conjunto con Defensa Civil para monitorear los picos y evaluar la evolución del escenario.
El dirigente también mencionó los cambios que experimentó el cauce del Paraná y la presencia de riachos y lagunas que todavía deben llenarse, factores que podrían influir en el comportamiento del agua en la región.
Reservas por debajo de lo esperado
Uno de los datos más preocupantes para el sector es la caída de las reservas. Berdullas aseguró que actualmente se ubican en torno al 10%, cuando en otras temporadas, para esta misma altura del año, alcanzaban entre el 35% y el 40%.
“Si la consulta no nos ha bajado, la gente sigue queriendo volver a Ramallo, pero toda esta duda hace que se demore un poco más todo”, explicó.
La diferencia entre las consultas y las confirmaciones muestra el efecto que puede tener la incertidumbre sobre las decisiones de los turistas. Las familias continúan buscando alternativas para descansar, pero la posibilidad de una creciente aparece como un factor que puede inclinar la elección hacia otros destinos.
El vicepresidente de la Cámara consideró que la comunicación cumple un papel central en este escenario. Por eso, propuso aprovechar las redes sociales para mostrar las condiciones reales de la costa y brindar información directa a quienes evalúan viajar.
“Las redes sociales nos dan unas posibilidades hermosas de, de vez en cuando, una vez por semana, hacer un vivo desde la playa y que la gente tenga esa tranquilidad de que va a ver lo que les mostramos”, señaló.
El clima y los costos complican la actividad
La preocupación por la creciente se suma a un contexto económico y climático que ya venía afectando al turismo. Berdullas calificó como “muy malo” el desempeño de septiembre de 2026 en comparación con el mismo mes del año anterior.
Según explicó, las condiciones meteorológicas no acompañaron la actividad y las jornadas grises, lluviosas y frías redujeron las ganas de salir y realizar escapadas. A eso se agregan los costos de funcionamiento, que impactan tanto en los alojamientos como en los establecimientos gastronómicos.
Para ilustrar esa situación, mencionó las variaciones en los precios de los alimentos y el peso que tienen en los servicios que incluyen pensión completa. También apuntó contra el costo de la energía eléctrica, que consideró uno de los principales problemas para sostener la actividad.
“Las cosas valen lo mismo acá que en la costa del mar. Entonces perdemos competitividad con muchas cosas”, afirmó.
El dirigente sostuvo que esa situación representa un desafío para Ramallo, que debe competir con destinos que ofrecen propuestas diferentes y que, en algunos casos, tienen mayor posicionamiento turístico.
Promoción y trabajo conjunto
A pesar de las dificultades, Berdullas destacó que durante el último fin de semana largo del 12 de octubre se observó un mayor movimiento, al igual que en la actividad gastronómica durante el fin de semana del Día de la Madre. También valoró las propuestas impulsadas por el Municipio, que contribuyen a generar actividades y atraer visitantes.
Sin embargo, consideró que todavía hay margen para mejorar la promoción del distrito y aprovechar mejor los eventos y espectáculos que se realizan en la ciudad.
“No tenemos nada que envidiarle a otro destino, pero no ha explotado de esa forma y hace años que venimos peleando con eso”, expresó.
En ese sentido, planteó la necesidad de fortalecer el trabajo de la Cámara de Turismo, mejorar la difusión en redes sociales y coordinar acciones con otros sectores comerciales. Para Berdullas, la promoción debe sostenerse en el tiempo y no limitarse a acciones aisladas.
“Ramallo va por adelante y trabajar en forma colectiva y no individual”, resumió al referirse al desafío de consolidar una estrategia común para el desarrollo turístico.
También destacó la importancia de captar visitantes de localidades cercanas, además de los tradicionales mercados de Buenos Aires y Rosario. Como ejemplo, mencionó propuestas como el Pass Day y el Family Plan, que permiten disfrutar de instalaciones, gastronomía y espacios recreativos sin necesidad de pasar la noche en el complejo.
La iniciativa apunta a un público de alrededor de 100 kilómetros a la redonda y ofrece una alternativa de menor costo para quienes buscan una escapada de un día.
El dirigente agregó que el desarrollo turístico también requiere una mayor articulación con el comercio local, especialmente durante la temporada alta. En su opinión, los horarios de atención y la disponibilidad de productos y servicios deben adaptarse a las necesidades de quienes llegan a la ciudad.
La energía eléctrica, un costo difícil de afrontar
Entre los reclamos del sector, Berdullas puso especial énfasis en las tarifas eléctricas. Como ejemplo, señaló que el complejo Portofino cuenta con 23 empleados declarados directamente y genera además trabajo a través de servicios tercerizados, pero enfrenta dificultades para reducir el costo energético.
“Con el gasto de la energía eléctrica somos prácticamente socios”, graficó.
Explicó que el establecimiento tiene un solo medidor para 25 viviendas y un restaurante, lo que genera picos de consumo que elevan el costo de la factura. Según indicó, incluso evaluó alternativas como la incorporación de energía solar, aunque consideró que el problema principal está relacionado con la demanda máxima registrada.
Además, planteó una diferencia que considera injusta frente a otras modalidades de alojamiento, como los departamentos que se alquilan por unidad. Según su experiencia, un complejo de cabañas puede terminar pagando hasta tres veces más que un departamento si se compara el costo por unidad.
“Entonces no puede ser. Termina siendo desleal”, afirmó, al reclamar condiciones que permitan competir sin que la estructura tarifaria penalice a los establecimientos que generan empleo y ofrecen múltiples servicios.
Para Berdullas, el desafío inmediato es atravesar la incertidumbre que genera la creciente, recuperar las reservas y sostener la actividad en un contexto de costos elevados. Al mismo tiempo, consideró que Ramallo necesita consolidar una estrategia turística colectiva, mejorar su comunicación y fortalecer los servicios para aprovechar el potencial de un destino que, según remarcó, sigue despertando interés entre los visitantes.