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12 de Octubre de 2026
LOCALES
12 de octubre de 2026
Con izamiento de la Bandera, descubrimiento de una placa, bendición y reconocimientos a fundadores, expresidentes y deportistas, el club nacido en 1926 junto a un almacén de campo festejó un siglo como punto de encuentro del paraje.
El Deportivo Atletic Club cumplió este lunes 12 de octubre cien años de vida, y lo celebró con un acto protocolar que mezcló emoción, memoria y orgullo de pertenencia. La Comisión Directiva, los socios y la comunidad del paraje dieron la bienvenida a “un día histórico” para conmemorar, según se expresó, “nada menos que un siglo de vida, historia, deporte y encuentro social”.
Banderas y homenaje
La ceremonia comenzó con el izamiento de la Bandera, a cargo del presidente interino, Roberto Fabrizzi, acompañado por el socio vitalicio Edgardo Saffigna y, en memoria del expresidente Mario Vega, por su esposa, Andrea Monauni.
Luego ingresaron las banderas de ceremonia de instituciones educativas, de seguridad y de clubes de la zona, entre ellas la Escuela Primaria N° 2 “Coronel José Félix Bogado”, el JIRIMM N° 1, Prefectura, el Comando de Prevención Rural, Bomberos Voluntarios, MUCOOP y clubes de Villa Ramallo, El Paraíso y La Violeta.
Las banderas anfitrionas fueron portadas por Rómulo Malaspina (Bandera Nacional, escoltado por Mariana Monauni) y Ana Amori (Bandera del club, escoltada por Oscar Maffei). Todos los presentes entonaron el Himno Nacional.
Del galpón de chapas al predio de hoy
El repaso histórico llevó a los asistentes al 12 de octubre de 1926, cuando el club nació en pleno campo, junto al viejo almacén de García, a más de tres kilómetros del lugar actual. Su primera sede, de chapas, fue encabezada por Luis Ángel “Angelito” Chiapparoli, primer presidente.
En 1955, Modesto “Nite” Zino y Luis Gregorio Zino donaron las tierras, y un año después los camiones trasladaron la estructura al predio actual.
El recorrido incluyó hitos que marcaron a la comunidad: la pista de baile al aire libre inaugurada en 1968, que en enero de 1969 reunió a más de 2.050 personas en una sola noche; las bochas, con cancha propia desde los años 70; la cancha de fútbol de 1973, que dio lugar a más de 18 campeonatos; y el techo parabólico de 1983, con el diseño a mano del cielorraso y del palco a cargo de Fabrizzi junto al arquitecto Ribé.
Placa, bendición y reconocimientos
Fabrizzi, junto a los socios José Aguilante, Norberto Di Marzio, Silvia Martínez y Mario Monauni, descubrió la placa conmemorativa del centenario. El párroco de la localidad, Sergio Rubén Latini, bendijo la placa, las instalaciones y a “la gran familia” del club.
Siguieron los homenajes a quienes sostuvieron la institución. Se recordó, entre otros, a Chiapparoli, a Vittorio Cebrelli, que dirigió el club durante tres décadas, y a Alberto Malaspina, cuyo hijo Rómulo recibió el reconocimiento.
Se invitó a José “Chirumino” Aguilante, expresidente y coordinador de cenas y bailes, y se evocó a Ariel Ravelino, uno de los motores del resurgimiento del club.
Hubo un momento especial para Mario Enrique Vega, que presidió hasta abril de este año y fue recordado como “un gran dirigente, amigo y sobre todo gran persona”. Su esposa, Andrea Monauni, y sus hijos Vanesa y Mauro recibieron la distinción. También fue reconocido Fabrizzi, expresidente y actual presidente interino, que dijo unas palabras.
El programa incluyó un guiño gastronómico: Juan Carlos Dentone fue saludado por sus “50 años dejando el corazón en cada cena” frente a la parrilla.
Mensajes y recuerdos
El delegado de Villa Ramallo, Mauricio Frascaroli fue el orador, en representación del Gobierno Municipal, destacó el rol de los clubes como pilar del desarrollo y la identidad del pueblo. El Ballet “Gallitos de Aire”, dirigido por la profesora Nadia Jofré, nieta de Miguel Dagoberto, secretario del club, presentó un cuadro de danzas folclóricas.
Hubo recuerdos para las bochas, con jugadores que “vestían de blanco” y dejaron el corazón en la cancha, y para los primeros campeones de fútbol y los hombres que vistieron la camiseta del club, a quienes se invitó a recibir un reconocimiento. También se agradeció al Club Los Andes, que no pudo acompañar físicamente pero envió una placa y una nota de cumpleaños.
Gratitud y cierre
Hacia el final se agradeció a vecinos y colaboradores que hicieron posibles obras como la remodelación integral del baño de varones y los trabajos de pintura, entre ellos Facundo Goenaga, Marcelo Matkovich, Roberto Amaya y familia, ferreterías de la zona y la Municipalidad de Ramallo. La Comisión Directiva y los socios apagaron las velitas y todos cantaron el “Feliz cumpleaños”, y la jornada siguió entre anécdotas y comida compartida.
“Cien años después, Paraje Zino ha cambiado, pero el Deportivo Atlétic Club sigue de pie”, sintetizó Ariel Ribak, conductor de la ceremonia.
“Celebramos un siglo de historia hecha con el corazón.”