Miercoles
7 de Octubre de 2026
LOCALES
7 de octubre de 2026
Un grupo de lectura lleva "El hombre de la esquina rosada" a escena y la muestra suma, a diez años de su nacimiento, una propuesta que une letras, danza e imagen.
Tres integrantes de Artear pasaron por la mesa de la radio para anticipar una de las propuestas más originales de la muestra en su décimo aniversario: la puesta en escena del cuento El hombre de la esquina rosada, de Jorge Luis Borges, con fotografía, danza y lectura dramatizada, ambientada en uno de los locales más antiguos de la localidad.
Matilde Nava, Alejandra Sala y Susana Dusso, del taller de lectura, contaron que este año fueron invitadas por Alberto Pienovi, "el alma" de Artear, a participar de manera activa.
"Lo que nosotros hacemos no es espectacular", explicó Nava, al describir un trabajo habitualmente más introspectivo, centrado en la interpretación de textos clásicos en su contexto histórico y artístico. Para salir de ese terreno, resolvieron integrarse con equipos de perfil más visual y auditivo.
La elección de la locación fue clave. Como el relato transcurre en los años 20 y 30, época de burdeles y almacenes de bebidas, buscaron un espacio que conservara el clima de entonces. Lo encontraron en el bar de los Paoletti, que funciona hace 95 años como local de expendio de bebidas y reuniones, y que hoy continúa en manos de los nietos del fundador, Graciela y Marcial. Marcial los recibió con cariño y permitió montar allí la escena del baile.
El equipo reconstruyó el ambiente retirando las sillas de plástico y dejando solo las tonetas, y recuperó rincones que se mantienen intactos. Entre las anécdotas, Sala recordó que su abuela le contaba que, en los primeros tiempos, el bar también recibía mujeres, que iban por las tardes a tomar anís.
La charla derivó en un repaso de la historia local. Las integrantes recordaron que Villa Ramallo creció a partir de la llegada del tren, en torno a 1886, cuando el campo comenzó a fraccionarse y a venderse. También evocaron los almacenes de ramos generales, la primera cancha de Los Andes, el transporte en carros y sulquis, y una cooperativa eléctrica que daba luz hasta la medianoche.
La preparación incluyó vestuario, maquillaje y ambientación, y involucró incluso a los maridos de las participantes, que se sumaron con trajes y sombreros. Una de las anécdotas más celebradas fue la de una vecina del barrio que se sorprendió al ver, a las dos de la tarde, hombres de traje y mujeres con peluca entrando al local.
La fotografía estuvo a cargo de Viviana Paglino, Analía Caprodossi, Mercedes González y Alejandra Sala. Debido a la escasa luz, ya que la escena transcurre de noche y se bajaron las persianas, trabajaron con ISO alto y el obturador muy abierto, con un uso mínimo de flash. Las imágenes serán impresas y expuestas junto a Fotopeña. Por su parte, Ani Milaraña gestionó la participación de los bailarines y de quienes se vistieron de época, mientras que Susana Dusso tendrá a su cargo la lectura, con acompañamiento musical.
Las invitadas destacaron la continuidad de Artear durante diez años, incluso a lo largo de la pandemia, y el respeto de la comunidad por los murales, que no han sufrido pintadas. Recordaron además la tradición cultural de la zona, con grupos de teatro, orquestas típicas, el grupo Metrópolis y el cine llevado al campo en camioncito. Sobre Pienovi, señalaron que su impulso es "despertar el artista que cada uno lleva dentro", y que la pasión por participar de manera desinteresada supera cualquier lógica económica.
La muestra abrirá el sábado 10 de octubre, a las 10, en la explanada del Mucoop, San Martín 544, Villa Ramallo, con danza folclórica y corte de cinta. Luego se invitará al público a subir al primer piso del Salón Auditorio, donde se presentará la dramatización. Las organizadoras anticiparon que el horario podría extenderse un poco, ya que a las 10 "la gente todavía está tomando mate en su casa".