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22 de Septiembre de 2026
LOCALES
22 de septiembre de 2026
La jueza de Faltas municipal, doctora Sol Aroza, habló en Radio Ramallo sobre los requisitos para circular, la Verificación Técnica Vehicular, un proyecto para municipalizar el sistema, la necesidad de fortalecer la educación vial y las multas por la falta de limpieza de terrenos.
Hay temas que vuelven una y otra vez a la conversación cotidiana: qué hace falta para circular legalmente, qué ocurre cuando un vehículo no supera la Verificación Técnica Vehicular (VTV), quién debe controlar las calles y hasta dónde llega la responsabilidad de los municipios. Pero detrás de cada una de esas preguntas aparece una cuestión más amplia: cómo se construye una convivencia segura en el espacio público.
Sobre esos asuntos habló la doctora Sol Aroza, jueza de Faltas municipal, en diálogo con Radio Ramallo. La entrevista recorrió distintas situaciones que forman parte de la vida diaria y que, con la llegada de los meses de mayor movimiento, adquieren todavía más presencia.
Aroza fue clara al referirse a los requisitos para circular. “Todos tienen que tener la documentación al día y en condiciones para poder circular”, explicó. En el caso del seguro, señaló que no existe una excepción vinculada a la antigüedad del vehículo y que, más allá de las dificultades que pueda plantear una aseguradora para contratar una póliza, “si no hay seguro, no hay posibilidad de conducir en la vía pública”.
El seguro mínimo para circular debe contemplar responsabilidad civil, de manera que pueda responder frente a los daños y perjuicios que eventualmente se ocasionen a terceros.
Uno de los momentos centrales de la entrevista apareció al hablar de la VTV y de aquellos casos en los que el propietario considera que su automóvil está en buenas condiciones pero no logra superar la inspección.
Aroza explicó que, dentro de la provincia de Buenos Aires, los vehículos deben cumplir con la normativa provincial y que existen talleres habilitados como plantas verificadoras. Frente a un eventual desacuerdo con el resultado, planteó una posibilidad desde el campo jurídico: recurrir a una pericia mecánica y, eventualmente, evaluar una acción de amparo.
“Los derechos se ejercen y las acciones también”, sostuvo, aunque aclaró que se trataba de una reflexión en términos generales y no de un caso concreto de competencia municipal.
La conversación también llegó hasta un proyecto presentado en la Legislatura bonaerense que propone municipalizar la VTV. Según se explicó durante la entrevista, la iniciativa busca que cada municipio pueda definir mediante ordenanzas la forma de implementar las verificaciones, con alternativas que incluyen talleres municipales, consorcios de municipios o talleres mecánicos privados certificados.
Para Aroza, antes de avanzar sobre cualquier modificación normativa debe analizarse su compatibilidad con el conjunto de normas de mayor jerarquía. “Primero tendremos que partir por ahí”, afirmó al referirse a la viabilidad constitucional de una iniciativa de este tipo.
Y puso el eje en una cuestión que consideró prioritaria: la seguridad. “Me gustaría que la viabilidad de un proyecto así se logre con un objetivo claro, primordial, que es la seguridad de los vecinos”, expresó.
La discusión sobre la posible municipalización de la VTV llevó también a hablar de la autonomía de los municipios.
Aroza sostuvo que la descentralización puede ser positiva, pero que implica asumir responsabilidades. “Nos hacemos cargo de nuestro municipio con todo y ejercemos la verdadera autonomía”, planteó, al recordar el reconocimiento de la autonomía municipal establecido con la reforma constitucional de 1994.
En ese marco también apareció el debate sobre las tasas y el cumplimiento de las obligaciones de los vecinos. Para la jueza de Faltas, la relación entre ciudadanía y Estado debe ser horizontal: quienes tienen obligaciones deben cumplirlas, pero también el municipio debe mostrar resultados y actuar frente a quienes no cumplen.
“La gente necesita ver un municipio firme, serio”, afirmó.
La conversación tomó después un rumbo que Aroza viene planteando como una preocupación de fondo: la educación vial.
Al ser consultada por las diferencias que pueden observarse en el cumplimiento de determinadas normas, especialmente en el uso del casco, consideró que la formación desde edades tempranas es fundamental.
“Debemos tomar la educación vial como una materia obligatoria y desde chiquitito”, sostuvo.
Su propuesta apunta a trabajar con los chicos a través de la educación y el juego para generar conciencia sobre lo que significa trasladarse en un vehículo, los riesgos que existen y la importancia de respetar las normas.
Para Aroza, no alcanza solamente con controlar o sancionar. La educación puede convertirse en una herramienta preventiva. Por eso planteó que consejeros escolares, educadores y concejales podrían incorporar el tema a través de talleres o proyectos específicos.
El último tramo de la entrevista estuvo dedicado a una problemática que suele generar reclamos entre vecinos: la limpieza de los lotes.
Aroza buscó correr la discusión de una cuestión meramente estética. “No es sólo una cuestión estética la limpieza, de mantener la limpieza de los lotes, es una cuestión de salubridad y es una cuestión de seguridad”, afirmó.
Según explicó, los terrenos con maleza y suciedad pueden favorecer la presencia de animales y convertirse en espacios donde se escondan elementos robados o personas vinculadas a hechos delictivos.
Pero también habló de una responsabilidad que excede al Estado. Mantener una ciudad limpia, sostuvo, también refleja la conducta de quienes viven en ella y el compromiso cotidiano con el lugar que habitan.
En ese punto apareció además el aspecto económico. La jueza explicó que las multas por falta de limpieza pueden alcanzar valores importantes porque se calculan de acuerdo con la superficie afectada. Mencionó que cada 15 metros cuadrados de superficie con maleza o suciedad corresponden 50 unidades fijas y señaló que, al momento de la entrevista, cada unidad fija tenía un valor de $2.281.
La cuenta, entonces, puede resultar significativa para el propietario de un terreno que no cumple con la obligación de mantenerlo limpio. “Sale más barato limpiar el lote que pagar una multa”, resumió Aroza.
Entre documentación, controles, VTV, multas, autonomía municipal y educación, la entrevista dejó planteado un debate que atraviesa buena parte de la vida comunitaria: las normas no son solamente un conjunto de obligaciones escritas. También expresan una manera de compartir la calle, cuidar el espacio público y asumir responsabilidades.
Para Aroza, el desafío parece estar en encontrar ese equilibrio entre control, cumplimiento y educación. Y, sobre todo, en lograr que la seguridad vial no sea una preocupación que aparece después del problema, sino una enseñanza que comience mucho antes.