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5 de septiembre de 2026
La Resolución 30/2026 autorizó el estudio de prefactibilidad para convertir la Celda N° 5 del Complejo Bunge Ramallo en un depósito fiscal general. El espacio tendrá 10.000 metros cuadrados y una capacidad de almacenamiento de hasta 85.000 toneladas de productos agrícolas.
Un nuevo paso administrativo habilita a Bunge Argentina a avanzar con un proyecto de infraestructura aduanera en Ramallo. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) aprobó el estudio de prefactibilidad presentado por la empresa para convertir la Celda N° 5 del Complejo Bunge Ramallo en un depósito fiscal general, según la Resolución 30/2026 publicada este viernes 4 de septiembre en el Boletín Oficial.
La instalación está ubicada en el Camino de la Costa, kilómetro 4,7, dentro del complejo industrial de Bunge, en jurisdicción de la Aduana de San Nicolás. De acuerdo con la resolución, el proyecto contempla una superficie total aproximada de 10.000 metros cuadrados, distribuida en dos compartimientos independientes.
El sector mayor ocupa unos 8.000 metros cuadrados y tiene una capacidad de almacenamiento de 67.000 toneladas, mientras que el compartimiento menor, de 2.000 metros cuadrados, posee una capacidad estimada de 18.000 toneladas. En conjunto, la infraestructura podría almacenar hasta 85.000 toneladas.
Según consta en el expediente, el espacio estará destinado al almacenamiento de determinados productos agrícolas y contempla la posibilidad de recibir mercadería para operaciones de importación y exportación.
El trámite tiene su origen en una presentación realizada por Bunge Argentina el 26 de febrero de 2025, cuando la firma presentó ante el organismo un estudio de prefactibilidad para el depósito fiscal.
La propuesta fue analizada por distintas áreas de la estructura aduanera. Durante el proceso intervinieron la Sección Inspección Operativa de la Aduana de San Nicolás, la Aduana local, la Sección Riesgo Regional y la Dirección Regional Aduanera Hidrovía.
También participaron las áreas vinculadas con los aspectos tecnológicos y jurídicos del proyecto.
La resolución señala que la empresa presentó la documentación requerida para acreditar el cumplimiento de las condiciones físicas, documentales y tecnológicas necesarias para avanzar con el proyecto.
Entre los aspectos evaluados estuvo el sistema de circuito cerrado de televisión. El Departamento Nuevas Tecnologías y Proyectos Especiales Aduaneros determinó que sus componentes cumplían con las características mínimas exigidas por la normativa para este tipo de instalaciones.
El punto central de la resolución es la aprobación del estudio de prefactibilidad.
Esto significa que Bunge cuenta ahora con la autorización administrativa para avanzar hacia la siguiente instancia, pero el depósito todavía debe completar el proceso de habilitación.
El artículo 2° de la resolución establece que, para obtener la habilitación definitiva como depósito fiscal general, la empresa deberá iniciar el trámite correspondiente y cumplir con los requerimientos documentales, físicos y tecnológicos establecidos por la normativa vigente.
Por lo tanto, la medida publicada en el Boletín Oficial no implica todavía la habilitación definitiva del depósito, sino la aprobación de una etapa previa del procedimiento.
La dimensión del proyecto es uno de los aspectos más relevantes de la resolución.
La Celda N° 5 forma parte de una unidad industrial ubicada en un predio de aproximadamente 400 hectáreas perteneciente a Bunge. Dentro de ese espacio, el futuro depósito fiscal tendrá una superficie de 10.000 metros cuadrados.
La distribución interna contempla dos sectores independientes. El primero, de 8.000 metros cuadrados, tendrá capacidad para 67.000 toneladas; el segundo, de 2.000 metros cuadrados, podrá almacenar otras 18.000 toneladas.
La resolución menciona específicamente el almacenamiento de harina de soja de origen boliviano y otros productos agrícolas consignados a la firma para operaciones de exportación o importación, en compartimientos separados.
De esta manera, el proyecto incorpora una nueva posibilidad para el movimiento y almacenamiento de mercadería bajo control aduanero dentro del complejo industrial ubicado sobre el Camino de la Costa.
El futuro depósito estará bajo la jurisdicción de la Aduana de San Nicolás, un dato que también queda expresamente establecido en la resolución de ARCA.
La intervención de los organismos aduaneros fue parte del análisis previo a la aprobación del estudio. La documentación fue evaluada desde diferentes aspectos, entre ellos las condiciones operativas, el riesgo, la infraestructura y los sistemas tecnológicos de vigilancia.
Finalmente, las áreas técnicas y jurídicas consideraron que correspondía aprobar el trámite de prefactibilidad.
La Resolución 30/2026 lleva la firma de Carlos José Zorzano, subdirector general de la Subdirección General de Operaciones Aduaneras del Interior.
Con la publicación de la resolución comienza ahora una nueva etapa para el proyecto. Bunge deberá iniciar formalmente el trámite de habilitación del depósito fiscal y acreditar el cumplimiento de todas las exigencias previstas por la normativa.
La decisión de ARCA representa, de este modo, un avance concreto para la instalación proyectada dentro del Complejo Bunge Ramallo, aunque todavía resta completar el proceso administrativo antes de que pueda funcionar formalmente como depósito fiscal general.
El Boletín Oficial deja así asentado un proyecto que comenzó a tramitarse en febrero de 2025 y que, más de un año después, obtuvo la aprobación de su estudio de prefactibilidad.
La infraestructura proyectada tendrá 10.000 metros cuadrados y capacidad para hasta 85.000 toneladas, y quedará vinculada a operaciones de importación y exportación de productos agrícolas bajo jurisdicción de la Aduana de San Nicolás.