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LOCALES
7 de agosto de 2026
El contador Gustavo Berón analizó en Radio Ramallo el escenario económico, la presión impositiva, el consumo y la falta de crédito. Advirtió que la actividad en la región todavía no logra despegar y señaló el impacto que tiene la situación industrial sobre el comercio y otros sectores.
La actividad económica en el norte bonaerense todavía transita un escenario complejo. Así lo planteó el contador Gustavo Berón, durante una entrevista con Radio Ramallo, en la que analizó el presente de los comercios, el comportamiento del consumo, la presión impositiva y las dificultades que enfrentan quienes buscan invertir o poner en marcha un emprendimiento.
Consultado sobre el movimiento económico en el Partido de Ramallo, Berón fue directo: “Acá a nivel local está medio parado”.
El profesional explicó que los sectores que actualmente impulsan algunos de los principales indicadores de la economía nacional no tienen el mismo peso en esta región. Mientras determinadas actividades vinculadas a la minería muestran mayor dinamismo, la industria manufacturera atraviesa un momento complejo y esa situación repercute sobre las actividades que dependen directa o indirectamente de ella.
“Eso hace que todas aquellas actividades que están conexas a este sector produzcan una disminución de la actividad”, señaló Berón.
Uno de los puntos abordados durante la entrevista fue la diferencia entre los indicadores oficiales de consumo y la percepción cotidiana de comerciantes y consumidores.
Berón consideró que los datos oficiales pueden mostrar un repunte, pero advirtió que es necesario observar cómo está compuesto ese consumo. El aumento de los servicios dentro del presupuesto familiar hace que una mayor parte de los ingresos se destine a gastos que antes tenían una participación menor.
De esta manera, una familia puede mantener o incluso incrementar nominalmente su nivel de consumo, pero al mismo tiempo reducir la compra de otros bienes para poder afrontar el aumento de determinados servicios.
“El consumo sigue estando, pero la composición probablemente tenga otra conformación”, explicó.
A la hora de hablar de impuestos, Berón aseguró que los contribuyentes se quejan “de todos”, aunque ubicó a Ingresos Brutos como uno de los tributos que más cuestionamientos genera.
Según explicó, el impuesto se va trasladando a los precios a lo largo de las distintas etapas productivas, aumentando los costos hasta llegar al consumidor final.
Por eso consideró que una eventual reducción de la presión tributaria sobre el consumo podría contribuir a mejorar el ingreso disponible de las familias.
“Si nosotros queremos que se reactive más el consumo todavía, sería importante que bajaran los impuestos que le repercuten al consumidor”, sostuvo.
Para Berón, la recuperación de la actividad no depende únicamente de bajar impuestos. También resulta fundamental que exista financiamiento.
El contador puso el foco en la dificultad que encuentran comerciantes, emprendedores y quienes pretenden invertir para acceder al crédito. Sin financiamiento, explicó, se vuelve mucho más difícil asumir riesgos, ampliar una actividad o iniciar un nuevo negocio.
“No hay acceso al crédito”, remarcó durante la entrevista, y señaló que esta situación también afecta a sectores como la construcción.
A su entender, la economía necesita generar las condiciones para que quienes tienen capital estén dispuestos a invertir y puedan proyectar a mediano y largo plazo.
Berón reconoció que el Gobierno logró avances en algunas variables macroeconómicas y destacó especialmente la reducción de la inflación. Sin embargo, planteó que esos resultados no se trasladan de la misma manera a todos los sectores y regiones.
La economía, sostuvo, tiene sectores que se potencian y otros que se comprimen. Y en este momento, la región aparece entre las zonas que todavía no logran beneficiarse plenamente de la recuperación.
“A nosotros nos toca estar en el lado erróneo”, manifestó al describir la situación regional.
El impacto de la actividad industrial resulta especialmente relevante para Ramallo y su zona de influencia. El agro continúa siendo uno de los principales motores económicos, pero la industria tiene un peso determinante sobre el empleo y sobre una extensa cadena de comercios y servicios.
“No está en auge nuestra zona”, resumió Berón.
Ante este escenario, los comerciantes y empresarios locales deben revisar permanentemente sus estructuras de costos, sus estrategias y hasta sus modelos de negocio.
Berón explicó que el contexto obliga a preguntarse continuamente qué costos pueden reducirse, hacia dónde orientar la actividad y si es necesario modificar la manera tradicional de llevar adelante un negocio.
La conclusión del contador es clara: la estabilidad macroeconómica es un punto de partida, pero todavía falta que esa mejora se transforme en mayor actividad en las economías regionales.
En Ramallo y buena parte del norte bonaerense, el desafío pasa por recuperar el movimiento comercial, mejorar el poder de compra, facilitar el acceso al crédito y encontrar nuevas condiciones que permitan a empresas y emprendedores volver a proyectar.