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3 de Agosto de 2026
LOCALES
3 de agosto de 2026
La cantante, actriz y coach vocal atraviesa un año de desafíos y nuevos proyectos. Mientras protagoniza la obra "Hasta que el invierno las marchite", reflexiona sobre la realidad del teatro independiente, el impacto de las plataformas, la autogestión y los sueños que todavía la impulsan.
"Soy muy inquieta, así que con muchos proyectos". La frase aparece apenas comienza la conversación y funciona como una declaración de identidad.
Luz Despósito habla con la misma naturalidad con la que se mueve sobre un escenario. No importa si canta, actúa o enseña: siempre está buscando el próximo desafío.
Ese nuevo desafío hoy tiene nombre propio: Hasta que el invierno las marchite, una obra de teatro independiente que la encuentra lejos del género musical que la hizo conocida.
"Es una obra muy diferente a todo lo que vengo interpretando. Me despego del teatro musical para involucrarme al ciento por ciento con el teatro de texto. Es un enorme desafío y un proyecto muy lindo", cuenta con entusiasmo.
La respuesta del público superó las expectativas.
"Desde que estrenamos en julio siempre estamos a sala llena. Estamos súper orgullosos porque el teatro independiente hay que empujarlo y la devolución de la gente es hermosa. El boca a boca está funcionando y estamos muy felices", afirma.
Sin embargo, detrás de ese éxito reconoce que el contexto económico obliga a redoblar esfuerzos.
"Hay muchas ofertas, hay para todos los gustos, pero también estamos atravesando un momento socioeconómico complejo", explica.
Lejos de resignarse, invita al público a seguir acompañando al teatro.
"La gente no tiene que quedarse con la idea de que no le va a alcanzar para ir a ver una obra. Hay propuestas para todos los bolsillos y nuestra obra es una de ellas", sostiene.
Consultada sobre la crisis que atraviesa el sector artístico, Despósito evita el dramatismo. Prefiere hablar desde la experiencia.
"Yo siempre la remé a contracorriente para ir detrás de mis sueños y de lo que quería hacer de mi vida, estudiando muchísimo", recuerda.
Y enseguida agrega una definición que resume su filosofía.
"Como argentinos siempre la tenemos que pelear desde el lugar en el que nos toque y darle para adelante".
La transformación del mercado audiovisual también forma parte de su análisis. Para la actriz, hoy las plataformas y las redes sociales cambiaron por completo la manera de construir una carrera.
"Hay que aggionarse a los tiempos de hoy, indefectiblemente, porque si no quedás afuera", reflexiona.
"Antes las redes no existían. Hoy dependemos también de comunicar lo que hacemos y eso puede hacer que un artista sea descubierto de un día para el otro", explica.
Aunque todavía no recibió propuestas concretas para series o películas, asegura que está preparada para cuando llegue la oportunidad.
"Me encantaría hacer cine, me encantaría hacer televisión y también una serie. Estoy abierta a lo que el universo me proponga, siempre intentando dar lo mejor de mí", dice.
Y completa con otra frase que refleja su manera de entender la profesión.
"Nunca dejo de capacitarme porque cuando las oportunidades ocurren uno tiene que estar listo para poder abordarlas".
Mientras espera esos proyectos, ya trabaja en otro sueño: escribir.
"Estoy escribiendo un guion para una obra de teatro. Tengo muchas ideas y las voy bajando a tierra poco a poco. Es escribir, borrar y volver a empezar", relata.
"Espero que llegue a la luz esto que tengo en la mente porque me encantaría poder materializarlo", confiesa.
El cine también ocupa un lugar especial entre sus anhelos. Cuando le preguntan con quién le gustaría trabajar, la respuesta surge sin dudar.
"Campanella me encanta. Todo lo que hace me conmueve. Es un director al que admiro profundamente", afirma.
Y cuando imagina el futuro, no habla de fama ni de éxito. Habla de personajes.
"El drama es un género que se me da muy naturalmente. Me gustaría que llegue un papel y entregarme al cien por ciento al director. No tengo un personaje idealizado; simplemente quiero seguir actuando", expresa.
La entrevista termina, pero queda una sensación clara: la de una artista que no espera que las puertas se abran solas. Las golpea, las construye y, cuando hace falta, crea las suyas propias. Porque si algo define a Luz Despósito es esa convicción que repitió durante toda la charla: seguir preparándose, seguir creando y nunca dejar de perseguir los sueños.