Jueves
28 de Mayo de 2026
LOCALES
28 de mayo de 2026
El concejal Germán Iribarria presentó un crítico informe en el Concejo Deliberante sobre el impacto de la presión fiscal en plena caída del consumo. "Cuando un comercio cierra no pierde solamente un comerciante: pierde una familia, pierde un trabajador", alertó.
En la sesión ordinaria del Honorable Concejo Deliberante celebrada este jueves, el concejal Germán Iribarria, representante de la agrupación vecinal, expuso un pormenorizado informe que encendió las alarmas sobre la situación del comercio local. A través de datos comparativos con municipios vecinos y ejemplos concretos de aumentos, el edil reclamó un cambio de postura por parte del Ejecutivo municipal ante la fuerte recesión económica.
Al iniciar su argumentación, Iribarria tomó como referencia el parámetro de Pergamino para evidenciar la disparidad en la carga impositiva, señalando que “el 0.88 de Pergamino es el que más se acerca, que está más o menos a la mitad porque eso es fijo y el Ramallo es movible”. En ese sentido, y tras analizar diferentes actividades económicas, el concejal fue categórico al afirmar que “en todos los rubros el Ramallo triplica el cobro”.
Para el legislador local, la política fiscal actual camina en sentido contrario a las necesidades de la comunidad en un contexto de caída generalizada de las ventas. “El Estado en este contexto de caída del consumo y competencia es igual con el comercio rural, sigue aumentando tasas sin contemplar la realidad del sector, lejos de fortalecer la economía local, creemos que la termina debilitando”, argumentó desde su banca.
Con el objetivo de graficar el impacto de las subas en el bolsillo de los contribuyentes, el referente vecinalista puso a disposición del cuerpo deliberativo una serie de casos testigo de comercios del partido, manteniendo en reserva sus nombres. “Un comercio que pagaba el año pasado por bimestre 39 mil pesos y en febrero, en enero pagó eso y en febrero 560 mil pesos”, detalló para demostrar el salto exponencial en las boletas municipales.
Más allá del análisis impositivo, Iribarria advirtió sobre las consecuencias sociales y financieras que acarrea la pérdida de actividad comercial en las localidades de Ramallo, desmitificando que se trate de una discusión meramente recaudatoria. “Hay que entender que cuando un comercio cierra no pierde solamente un comerciante, pierde una familia, pierde un trabajador, pierde el movimiento económico del barrio, pierde también el municipio porque deja de recaudar. Por eso, creemos que cuidar al comercio local también es cuidar la finanza municipal y a largo plazo”, enfatizó.
Hacia el final de su intervención, y antes de entregar formalmente el informe por Secretaría, el concejal apeló a la sensibilidad del resto de los bloques y del gobierno local para defender el entramado productivo local. “Vamos a entender que esto no se trata de números solamente, se trata de personas, de familias, de sueños y de defender a quienes todos los días siguen levantando la persiana con esperanza incluso cuando todo se hace cuesta arriba porque cuidar el comercio local es cuidar el trabajo, la dignidad y el futuro de nuestro partido”, concluyó.