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19 de Mayo de 2026
LOCALES
19 de mayo de 2026
El ingeniero agrónomo Mariano García, de la Cooperativa Agropecuaria de La Violeta, analizó el complejo panorama del sector tras una campaña de soja dispar. El impacto de los insumos dolarizados, el rol clave de las cooperativas y el futuro del empleo en la agroindustria.
La campaña agrícola actual se mueve en un escenario de profundas contradicciones y márgenes extremadamente ajustados para los productores locales. Tras el cierre de una cosecha de soja que dejó realidades muy dispares en pocos kilómetros a la redonda, el sector agropecuario se prepara para encarar los cultivos de invierno con optimismo hídrico, pero con una fuerte presión económica y financiera debido al incremento de los costos internacionales.
Para comprender a fondo la realidad que atraviesan los campos de la región, se consultó al ingeniero agrónomo Mariano García, integrante de la Cooperativa Agropecuaria de La Violeta, quien detalló la encrucijada que viven los productores de cara a la siembra de trigo y maíz, y cómo las nuevas tecnologías están reconfigurando el mercado laboral rural.
El punto de partida para planificar la nueva campaña está fuertemente condicionado por los resultados de la soja de primera. Según explicó García, la suerte del productor dependió casi exclusivamente de la geografía: "Tenemos zonas donde la soja fue un espanto, sobre todo cerca de la Ruta 9, con rindes de soja de primera de 10, 12, 15 quintales, que no llegan a cubrir los costos de producción". Sin embargo, la moneda mostró su otra cara a escasa distancia, en la franja comprendida "entre La Violeta y Arrecifes, por ejemplo, que tuvieron rindes muy, pero muy buenos".
Esta marcada disparidad limita de forma directa la capacidad económica generalizada de los productores para reinvertir con comodidad en el ciclo que inicia.
Aunque el suelo presenta una situación hídrica óptima que empuja al productor a sembrar los cultivos de invierno, la ecuación económica enciende alarmas. El conflicto en el Estrecho de Ormuz impactó de lleno en los insumos, disparando el precio de la urea y otros componentes esenciales.
"El peso de los fertilizantes en el trigo o en el maíz es altísimo. Históricamente, en el trigo fue entre el 45% y el 50%; ahora estamos tocando el 55% del costo total de producción", alertó el ingeniero de la Cooperativa de La Violeta. Esta suba obligó a recalcular el rendimiento necesario para no perder dinero: "Eso hace que el rinde de indiferencia, que es aquel rinde que necesitás sacar para salir hecho, se haya incrementado de manera notable, casi a la altura del rinde promedio de los últimos 10 años de trigo. Estamos hablando de cerca de 47 o 48 quintales para salir hecho en un campo alquilado".
Ante la consulta sobre si una eventual quita de retenciones al trigo (actualmente en el 7,5%) o una devaluación del tipo de cambio oficial aliviarían la situación, García se mostró escéptico. Respecto a las retenciones, consideró que "sería un gesto por parte del Gobierno Nacional (...), pero desde el punto de vista económico no sería de gran impacto". En cuanto al dólar, aclaró un punto fundamental que suele confundir a la opinión pública: "La evolución del tipo de cambio, desde el punto de vista productivo, no te mejora prácticamente nada por el hecho de que todos los costos están dolarizados. El que tiene que pagar una siembra está en dólares, el que tiene que pagar una trilla lo mismo, y los fertilizantes y los insumos en general, ni hablar".
Frente a la escasez de caja provocada por la mala campaña estival en varias zonas y las desalentadoras condiciones de los créditos bancarios tradicionales, las miradas confluyen en las economías asociativas. García anticipa que la superficie de trigo podría sufrir una leve caída debido a que la financiación no es ilimitada, y allí es donde las organizaciones locales juegan su partido más importante.
"El rol que tienen las cooperativas en años como estos, y para productores medianos a chicos como es esta zona —que les es complicado acceder al crédito de bancos— empieza a tener un rol fundamental", destacó, reconociendo a su vez la compleja tarea administrativa que esto conlleva: "No es sencilla la función de los gerentes y de la gente de la administración; es muchísima plata la que se mueve y la que se pone en juego".
Respecto a la diversificación agrícola a través de cultivos alternativos como la carinata o la camalina —destinados a la producción de biocombustibles para la aviación con el fin de reducir la huella de carbono—, el especialista señaló que su inserción en el esquema local es paulatina debido a las exigencias operativas y de contratos: "Son cultivos de adopción un poco más lenta porque tienen sus particularidades a las cuales el productor no está del todo acostumbrado".
En contraste, el sector ganadero de la región vivió un proceso de fuerte capitalización en el último tiempo. "Lo que pasó con la ganadería es que todo aquel que estaba en el negocio vio incrementado el valor de su stock medido en plata de manera muy notable", explicó García, aunque advirtió que el mercado local ya empezó a encontrar un techo: "El ternero ya empieza a valer un poquito menos porque la parte productiva y la parte del consumo de la sociedad le ponen un límite".
Hacia el final de la charla, el foco se centró en las nuevas generaciones y el horizonte laboral en el ámbito agroindustrial. En un mundo revolucionado por la Inteligencia Artificial, el perfil del trabajador rural debió actualizarse de forma drástica.
"Con respecto a mano de obra para lo que es el sector rural, es muy necesario, sobre todo joven, que puedan articular y tengan conocimiento no solo de mecánica o maquinaria, sino también de manejo de software", remarcó García.
Finalmente, al evaluar el futuro de las profesiones vinculadas a la tierra, el ingeniero agrónomo proyectó un escenario donde las disciplinas tradicionales se desdibujan para dar paso a la ciencia avanzada: "Yo le veo una veta muy interesante a todo lo que es la ingeniería agronómica, pero más relacionada con la biotecnología. La carrera ya hace tiempo que viene cambiando y los límites son todos muy difusos".