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11 de Mayo de 2026
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11 de mayo de 2026
El contador Gustavo Berón analizó el complejo escenario tributario argentino, advirtió sobre el impacto de las tasas municipales en Ramallo y señaló a Ingresos Brutos como uno de los impuestos más distorsivos para la producción.
En el marco del inicio de la temporada de balances y presentaciones impositivas, el contador y exsecretario de Hacienda de Ramallo, Gustavo Berón, brindó un panorama detallado sobre la realidad que enfrentan comerciantes, productores y pequeñas empresas. En una entrevista radial, Berón confirmó que el cronograma de vencimientos para el Impuesto a las Ganancias ante la ARCA (ex AFIP) comenzará el próximo 11 de junio, lo que ya ha puesto a los estudios contables en una carrera contra el tiempo para recolectar documentación.
Para Berón, la labor del contador en Argentina se ha transformado en una suerte de mediación constante entre un Estado voraz y un contribuyente asfixiado. “La profesión se complica en la actualización constante, dado el cambio de legislación que viene diariamente o cotidianamente”, señaló el especialista, destacando que además deben gestionar el descontento de los clientes ante la carga fiscal.
Respecto a las novedades de este año, mencionó la coexistencia de un nuevo régimen de ganancias simplificado: “Tiene algunas características de alivio en la presentación, pero tenemos que analizar bien caso por caso para ver qué es lo que más conviene”.
Uno de los puntos más álgidos de la charla fue el cambio en el Código Tributario Municipal de Ramallo. Berón explicó que la generalización del cobro de tasas por facturación, en lugar de montos fijos por cantidad de empleados, ha provocado saltos abruptos en las boletas de los comerciantes minoristas.
“Ciertos sectores del comercio minorista pagaban por empleados un monto fijo de forma trimestral, y ahora pasan a tributar por facturación. Se asimila a un Ingreso Bruto, uno de los impuestos más regresivos que hay en Argentina”, advirtió. Según se comentó en la entrevista, existen casos donde comercios pasaron de pagar $50.000 a recibir liquidaciones de $700.000.
Al ser consultado sobre qué impuestos deberían eliminarse para reactivar la economía, Berón fue tajante al señalar la "provisoriedad" eterna de la estructura tributaria nacional: “El impuesto a las ganancias fue por emergencia y todavía existe. El impuesto al cheque se puso para mantener la convertibilidad; se fue la convertibilidad y el impuesto siguió”.
En ese sentido, identificó a Ingresos Brutos como el principal obstáculo para la competitividad internacional: “Impacta en toda la cadena de valor y se va acumulando hasta la última etapa. Eso te impide competir a nivel internacional porque genera una distorsión bastante importante”.
A pesar del diagnóstico sombrío, Berón destacó la resiliencia del sector privado local. Al hablar sobre el posible impacto de la eliminación de retenciones —que en un distrito como Ramallo podría volcar millones de dólares al circuito local— aseguró que ese dinero no se guardaría bajo el colchón.
“Toda baja de impuesto aumenta a la larga la producción porque es más dinero que recircula. El que es emprendedor está continuamente pensando en cómo reinvierte, está en su ADN, en su naturaleza”, afirmó.
Finalmente, concluyó con un llamado a la clase política para pasar de soluciones coyunturales a una reforma integral: “Hay que seguir en la dirección de bajar impuestos y optimizar el gasto público. Lo demás es fácil con la maquinita, pero son cosas coyunturales que traen las consecuencias que están a la vista”.